Películas recomendadas

Estas películas, nuevas o antiguas, de diversos recodos del mundo, sobre hechos históricos o de ficción, convocan temas que requieren nuestra atención y reflexión. Proponemos verlas pensando en el mundo que nos rodea, en el pasado que puede repetirse, en el futuro que requiere una mirada precavida. Ya dijo en su momento Jean Luc Goddard: “La fotografía es verdad. Y el cine es una verdad 24 veces por segundo”.


Los gritos del silencio (The Killing Fields, 1984)
Dirigida por Roland Joffé y protagonizada por Sam Waterston, Haing S. Ngor, John Malkovich, Julian Sands, Craig T. Nelson, Spalding Gray, Bill Paterson, Patrick Malahide, Athol Fugard
La cinta presenta un drama histórico que profundiza con determinación y rigor en la amistad entre dos personas, dos culturas, en el enfrentamiento bélico y sus consecuencias, y en la capacidad de supervivencia que las personas desarrollan en situaciones límite.




Chocolat (La vida es dulce, 2000)
Dirigida por Lasse Hallström, con especialísimas actuaciones de Juliette Binoche, Judi Dench, Alfred Molina y Johnny Depp, fábula en clave de comedia acerca de cómo puede cambiar una persona, una relación, una ciudad, tan sólo con probar un poco los placeres de la vida. Simpática historia sobre la creciente guerra que se desencadena en una pequeña población, debido a la pasión y a los temores que se generan en los habitantes tras la aparición de una tienda de chocolates y bombones, motivados por la intolerancia de no permitir a otras personas vivir sus propias existencias y creencias.



Escritores de la libertad (Freedom Writers, 2007) 
Bajo la dirección de Richard LaGravenese y con las magistrales actuaciones de Hilary Swank, Patrick Dempsey, Imelda Staunton y Scott Glenn, esta película está basada en la historia real de la maestra Erin Gruwell, cuyo primer trabajo como maestra en una peligrosa preparatoria de Los Ángeles la puso en contacto con jóvenes cínicos y agresivos que veían la escuela como una pausa fugaz entre sus guerras étnicas y vidas criminales. El instituto se encuentra en una zona mayoritariamente próspera, pero los alumnos asignados al aula 203 son los clasificados como casos perdidos, imposibles de enseñar; un grupo de “intocables” que deben superar todo tipo de circunstancias: pobreza, mala educación, historial criminal, drogadicción, padres en la cárcel y dependencia de pandilleros. Sin embargo, a base de tenacidad y buenas ideas, Gruwell encontró el modo de interesar a los jóvenes en sus clases y hacerlos apreciar la educación que recibían, a través de la literatura testimonial y los diarios de vida que les hace escribir. Los chicos descubrirán un mundo fuera del ghetto y ella aprenderá que la realidad es más compleja que sus sueños personales.


La Ola (Die Welle, 2008) 
Durante un proyecto semanal, el profesor Rainer Wenger (Jürgen Vogel) enseña a los estudiantes de su clase el tema de la autocracia como forma de gobierno. Los estudiantes se muestran escépticos ante la idea de que pudiera volver una dictadura como la del Tercer Reich en la Alemania de nuestros días y creen que ya no hay peligro de que el nacionalsocialismo vuelva a hacerse con el poder, porque a pesar de haber pasado décadas, las nuevas políticas y tecnologías arbitrarían el proceso de un mandato nuevo autocrático. El profesor decide empezar un experimento con sus alumnos para demostrar lo fácil que es manipular a las masas. A través de su lema: "fuerza mediante la disciplina, fuerza mediante la comunidad, fuerza a través de la acción, fuerza a través del orgullo", haciendo hincapié en ello, de tal forma que cada día los alumnos siguieran una nueva regla. El interés por la forma de cómo se ejecutaban esas clases creció, haciendo que jóvenes de otros cursos se cambiaran de aula hasta ser un curso numeroso, derivando en fanatismo. En apenas unos días, lo que comienza con una serie de ideas inocuas como la disciplina y el sentimiento de comunidad se va convirtiendo en un movimiento real: LA OLA. Al tercer día, los alumnos comienzan a aislarse y amenazarse entre sí. Cuando el conflicto finalmente rompe en violencia durante un partido de water polo, el profesor decide no seguir con el experimento, pero para entonces es demasiado tarde, LA OLA se ha descontrolado...


Sostiene Pereira (1996) 
Película filmada en Italia por el director Roberto Faenza en 1996 basada en la novela del mismo nombre de Antonio Tabucchi. Una narración de un tránsito en la vida de un periodista viejo ya, viudo, inserto en una vida protocolar y monótona que se mueve dentro de un ambiente burocrático y la soledad, hasta el punto que sus pensamientos sólo los comparte con la fotografía de su esposa muerta. En fin, se trata de un hombre que ha llegado a un estadio de su vida en el que reina la resignación: nada nuevo puede ocurrir fuera de una cotidianidad repetitiva, sólo que ésta ocurre en una determinada época histórica, en la Europa de 1938, inmersa en la ideología nazi y fascista, en una Portugal bajo el régimen dictatorial de Salazar, uno de los regímenes más largos y complejos; mientras, el país vecino, España, se desangra en la terrible Guerra Civil. Pereira está obsesionado con la muerte y habiéndosele entregado la dirección de la sección cultural de su periódico se dedica a escribir obituarios de intelectuales que mueren o artículos sobre aquéllos que dejaron de existir tiempo atrás. Es decir, Pereira pretende de esta manera aislarse del presente, pese que eso le resulta imposible porque no puede olvidar experiencias fortuitas que hasta cierto punto no dejan su consciencia en paz. Un día decide emplear a un asistente comprometido con la causa republicana y que se rebela junto con su novia contra el autoritarismo que se vive en Portugal. Allí comienza realmente la trama de la película. Tratar de mantenerse al margen: miedo a comprometerse, puede sucederle desde perder el empleo hasta ser encarcelado e incluso perder la vida. Sin embargo, llega el momento en que los sucesos lo obligan a asumir lo que podría calificarse de valentía moral, la que debe ostentar toda persona que prefiere la muerte antes que perder la dignidad. La vergüenza puede ser más poderosa que el miedo y uno tiene que sentir esa vergüenza cuando se queda sin hacer nada ante lo inaceptable. Dice Tabucchi: “Cuando un crimen ofende la naturaleza humana nos ofende también a personalmente, te sientes al mismo tiempo escandalizado y culpable”. Y Hanna Arendt lo complementa: “Cuando se impone el silencio, al punto que los medios sólo repiten lemas, es que entramos en el mundo deshumanizado de los totalitarismos, donde impera hasta tal punto el mal que se banaliza”


La redada (La Rafle, 2010) 
Película francesa, dirigida por Rose Bosch y con Jean Reno y Melanie Laurent en dos de los papeles principales, narra lo ocurrido en el velódromo de invierno en París cuando en la noche del 16 de julio de 1942, la policía francesa sacó a la fuerza de sus hogares a 13,152 ciudadanos franceses de origen judío y judíos de países vecinos perseguidos por los nazis y sus acólitos, que habían buscado refugio en Francia, y los concentró en dicho lugar, desde donde serían enviados a Auschwitz por los nazis que habían ocupado Francia, la cual estaba entonces presidida por el Mariscal Petain, su gran colaboracionista. Esta inmensa redada, denominada cínicamente “Operación Primavera”, se describe y muestra en la película con la crudeza necesaria para entender el nivel de sufrimiento humano que tales acciones provocaron, que es también el motivo por el cual los franceses prefirieron ignorarlo durante décadas, hasta el punto de que queda sólo una fotografía de esta ignominia porque inclusive el velódromo fue destruido para tratar de ocultar su gran carga de responsabilidad en este horror. Ese es precisamente el valor fundamental de este film. Pues muestra -sin tapujos- al ciudadano francés de hoy lo que hicieron sus conciudadanos durante la ocupación nazi, hace casi 70 años, para dejar al desnudo la infamia cometida especialmente contra los niños. Pero, también, es un logro fundamental de esta película haber enseñado cómo, por otra parte, la ayuda recibida por la resistencia pasiva y activa, logró salvar a otros 14.000 judíos, seleccionados igualmente para ser apresados en esa “operación” que se mantuvieron en la clandestinidad gracias a esa importante ayuda. La lección que todos podemos sacar es la importancia trascendental de la memoria. Porque ella es la única que invita a ponernos en el lugar de la víctima, lo que no puede sino despertar en nosotros la desobediencia civil y la valentía moral tan debilitadas en los momentos en que más falta hace, justo cuando un régimen decide excluir a una porción de su ciudadanía para endilgarle todas las culpas de las necesidades insatisfechas de la población, y la capacidad que tienen las mayorías de cumplir órdenes que implican crímenes contra la humanidad.


El noveno día (Der neunte tag, 2004) 
Dirigida por Volker Schlöndorff y protagonizada por Ulrich Matthes, August Diehl, Bibiana Beglau, Hilmar Thate, narra la historia de Henri Kremer, un cura de Luxemburgo internado en el campo de concentración Dachau, a tan solo unas millas de la capital Bavarian de Munich. Es uno de un total de 2771 curas hechos prisioneros ahí hasta el final de la Segunda Guerra Mundial, convirtiéndolo en una de las comunidades religiosas más grandes del mundo. Arrestado por oponerse a las leyes nazis, la vida de Kremer es ahora un infierno. Los prisioneros reciben un pequeño trozo de pan y caldo cada doce horas de trabajo, son "almacenados" por la noche en filas, durmiendo en literas infestadas de piojos, pasando frío, rodeados de suciedad, afectados por el tifus, la humedad, y por la brutalidad de las palizas diarias a manos de los guardias por las que sienten una inhumana satisfacción cuando le toca a otro y no a uno mismo. Algunos curas son crucificados, otros deciden suicidarse electrocutándose con las vallas electrificadas, y otros enloquecen. Además, Kremer fue amenazado con la muerte de su familia y compañeros si no convencía al obispo de Luxemburgo para que se comprometiera con el régimen nazi.


El ejercito del crimen (L´Armée du Crime, 2009) 
El título de la película surgió de un afiche que los nazis denominaron “Afiche Rouge”, con 15.000 ejemplares en el que estaban estampadas las fotografías de los dirigentes de una guerrilla urbana formada, en gran parte, por inmigrantes judíos rumanos y húngaros, españoles republicanos y armenios, que llegaron a Francia mucho antes de la guerra porque la amaban. Francia representaba los derechos humanos que en gran parte de Europa no se respetaban. Era al fin y al cabo el país de la Revolución de la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad. Lo que les sucedió durante la ocupación nazi es el tema de la película, cuyo director Robert Guediguian es armenio. Para los nazis y sus colaboradores franceses ellos eran un grupo de criminales peligrosos, puesto que ciertamente lograron matar a unos cuantos jerarcas, entre ellos a Julius Ritter asistente de quien dirigía el programa de la deportación de mano de obra esclava para las fábricas bélicas de Alemania…. Liderados por un judío de Besarabia, Boris Holban y, más tarde, por otro de nombre Josef Epstein, un grupo de más de 50 guerrilleros urbanos se dividieron en destacamentos, uno de los cuales estuvo encabezado por el armenio Missak Manouchian que en la película está representado por el actor también armenio: Simon Abkarian, quien acompañado por un puñado de valientes se volvieron héroes de la Resistencia hasta el punto que en París existe una calle dedicada a su memoria: “La Rue du Group Manouchian” Manouchian (1906) era un obrero, porque fue huérfano desde muy temprana edad. Su padre murió probablemente en el genocidio cometido por los turcos a los armenios y poco después su madre, de hambre. Siendo muy joven, con un hermano, llega a Francia y allí además de trabajar en oficios artesanales asiste como oyente a la Sorbona, escribe poemas, funda dos revistas literarias en lengua armenia en las que traducen del francés al armenio importantes obras literarias. También dirige un diario (Zangou) armenio. Su compañera, Melinée, también trabaja junto a él en la clandestinidad.


Ararat (2002) 
Dirigida por Atom Egoyan, con Charles Aznavour y Christopher Plummer en dos de los papeles principales, trata sobre el genocidio cometido por los turcos contra el pueblo armenio en 1915, hecho que se reconoce sirvió de inspiración al nazismo. Aunque para el director de esta película, hubiera sido más fácil filmar una recreación de los hechos, prefirió transmitir su mensaje por medio de una trama más compleja y profunda: la historia contemporánea de dos familias, una turca y una armenia, que conviven en un país extranjero, y su búsqueda de la reconciliación y la verdad, enfrentándose a un pasado terrible y un presente complicado. En la historia, un famoso director de cine contemporáneo, Edward Saroyan (Charles Aznavour), quiere realizar una película sobre el exterminio de los armenios en Turquía, y alrededor de este proyecto giran varios personajes cuyas opiniones sobre el genocidio se evidencian a lo largo de la película: una madre que solamente quiere paz, una mujer que busca el desagravio, y un joven viajero que, al revelar sus raíces, está poniendo en peligro su futuro. Lo que comienza como una búsqueda de pistas para finalizar un documental, se convierte en un viaje al pasado por un terreno extenso y antiguo, donde prosperan las mentiras, la decepción, el miedo y la negación.


El erizo (Le hérisson, 2009) 
Dirigida por Mona Achache y libremente inspirada en el libro de Muriel Barbery “La elegancia del erizo”, El encanto del erizo (Le hérisson, 2009) es la historia de Paloma Josse una niña de once años, tremendamente inteligente, que se hace amiga de Renée Michel, la portera de su edificio, una mujer discreta y solitaria. Paloma ve a la portera, como un erizo por su aspecto arisco, pero por su armónico interior. El señor Kakuro Ozu, un atractivo japonés de cierta edad, acaba de mudarse al edificio. Él también será capaz de ver la belleza interior de la portera y le pedirá una cita, lo que dejará descolocada a Renée. Es una de esas historias desde donde increíblemente nacen las intolerancias, las diferencias se ensanchan y nadie lo nota porque forma parte del día a día dentro de nuestra propia casa. El Erizo es un pequeño tesoro que nos revelará cómo alcanzar la felicidad gracias a la amistad, el amor y el arte y, además, es una de esas historias que le recuerdan a un cineasta su pasión: lo importante que es contar una historia.


Mentiras que matan (Wag the dog, 1997) 
Esta película, dirigida por Barry Levinson y protagonizada por Dustin Hoffman, Robert De Niro y Anne Heche, trata de la utilización de los medios de comunicación como recursos políticos para influir en la decisión del electorado y así poder ganar unas elecciones. En esta película, veremos que la frase acuñada por Goebels, uno de los más importantes artífices del nazismo, “mientras más grande sea la mentira más fácil será creerla”, ha sido repetidamente aprovechada para las más nefastas ambiciones. Se le ha sacado punta hasta más no poder. Con los adelantos, inimaginables para aquella época, de la tecnología aplicada a la publicidad, vivimos más desinformados que nunca, y podemos levantar las mayores patrañas, y lograr que el grueso de la gente se las crea a pie juntillas. Basta tener suficientes medios para diseminarlas al mayor número posible. A pesar de cuánto hemos adelantado desde 1997 (fecha de la película) hasta ahora, entonces se suponía que se trataba de una comedia que exageraba el cinismo propio de la sociedad norteamericana, usted dirá si desde entonces hemos adelantado en esta empresa.


Requiem por un Imperio (Taking Sides, 2001)
Este extraordinario film “Requiem por un imperio” (Taking Sides), del cineasta húngaro István Szabó, basado en la obra teatral de Ronald Harwood, recrea la decisión de los estadounidenses de juzgar a los criminales de guerra en Nüremberg y la corresponsabilidad del campo cultural alemán, para lo cual elige como representativo a Wilhem Furtwängler, quien fuera director de la Filarmónica de Berlín desde 1930 y durante prácticamente toda la era del nazismo, e identificado por su pueblo como símbolo de la cultura germana.
“Requiem por un Imperio” es una película altamente recomendable en razón de su contenido y realización, que tan hondas reflexiones plantean. En su traducción del inglés la película se titula “Tomando partido”, pues apunta a que la misión de la misma es la búsqueda de la justicia a través del encuentro con la verdad. Sin embargo, lo que ella realmente pretende es que el espectador se ponga en el lugar tanto del acusado como del acusador.
Una atmósfera de opresión incide sobre las voluntades colectivas y particulares de múltiples maneras. No estamos preparados para afrontar situaciones extraordinarias, a pesar de que ellas ocurren mucho con más frecuencia de lo que todos creemos. El meollo del problema es cómo nos conducimos en esas circunstancias.


Philadelphia (1993)
Extraordinaria película dirigida por Jonathan Demme y protagonizada por Tom Hanks, Denzel Washington, Joanne Woodward, Jason Robards, Antonio Banderas y Mary Steenburgen.
La cinta es una crítica moral acerca de la intolerancia hacia cierto tipo de enfermedades, es especial el SIDA, y hacia grupos sociales minoritarios y diferentes, como es el caso de los homosexuales. Se trata de un excelente film que presenta la intolerancia, el desprecio, el odio y el miedo hacia los homosexuales como prejuicios muy difíciles de erradicar y, al mismo tiempo, nos muestra la otra cara de los acontecimientos: los sufrimientos que causa la discriminación en la persona que la padece. La historia narrada logra despertar la conciencia del público ante las actitudes de rechazo que se cometen injustamente.


Good Bye, Lenin! (2003)
Película alemana dirigida por Wolfgang Becker, cuyo reparto incluye a Daniel Brühl, Katrin Sass, y Chulpan Khamatova. Se desarrolla en Berlín en 1989, presenta la historia de un hijo que decide ocultar a su madre que ha caído el Muro mientras ella estaba en coma. Esta historia no es sólo una entretenida y original comedia, sino también un agridulce retrato de las renuncias personales que conllevó aquel momento histórico, sin necesidad de entrar ni en el análisis político ni sociológico. Se trata de una visión creíble de un fragmento de la realidad, que basa toda su fuerza en una idea brillante, la evolución del protagonista, las convincentes interpretaciones y un enorme respeto por la visión de aquel tiempo de los antiguos habitantes de la República Democrática Alemana. La cinta invita a la reflexión respecto a los ideales de la utopía social, a la buena fe detrás de las doctrinas que sobrevive en el corazón.


Ángeles de Hierro (Iron Jawed Angels, 2004)
Cinta estadounidense dirigida por Katja von Garnier y magistralmente protagonizada por Hilary Swank, Frances O'Connor, Julia Ormond y Anjelica Huston. La cinta trata sobre la lucha que, en el siglo XIX, un grupo de valientes mujeres llevaron a cabo en favor del sufragio universal en Norteamérica.
Esta historia pone de manifiesto cómo unas mujeres comprometidas con la lucha por el voto femenino, ponen contra las cuerdas al Presidente Woodrow Wilson reclamando, a las puertas de la Casa Blanca, lo que el Gobierno de los EE.UU. ya había autorizado: la XIX Enmienda a la Constitución por la que se reconocía el derecho de la mujer a votar. Fueron tiempos de protestas en la calle, desfiles y huelgas de hambre, que llevaron a estas mujeres a ser perseguidas, encarceladas e, incluso, alimentadas a la fuerza antes de que el presidente Wilson aceptara poner en marcha la XIX Enmienda y dar fin a la lucha que habían mantenido generaciones de mujeres por más de cien años. Esta película resume la valentía moral de un grupo de mujeres que prefería dar su vida, antes de comprometer sus sueños, ideales y creencias.


Té con Mussolini (Tea with Mussolini, 1999)
Película semiautobiográfica dirigida por el italiano Franco Zeffirelli y protagonizada por Cher, Judi Dench, Joan Plowright, Maggie Smith, Lily Tomlin, Charlie Lucas y Baird Wallace. Narra la historia de la tozudez de varias inglesas y dos norteamericanas, de alta alcurnia, instaladas en Florencia, Italia, durante la segunda guerra, que creen que su situación de clase las salvará del fascismo. Es una historia de aprendizaje basado en el respeto a la cultura, el compromiso político y en cierto desencanto hacia la realidad, que intenta transmitir un mensaje antifascista, antiabortista y cristiano.




El último rey de Escocia (The last Kinf of Scotland, 2006)
Película británica dirigida por Kevin Macdonald y basada en la novela homónima de Giles Foden, que fue adaptada por Peter Morgan y Jeremy Brock. Narra la historia del dictador Idi Amin y de la evolución del genocidio en Uganda, a través de su médico personal, el doctor Nicholas Garrigan. Está protagonizada por James McAvoy y Forest Whitaker, cuya interpretación de Idi Amin le hizo merecedor de un Oscar, un Globo de Oro y un BAFTA, entre otros premios.
Al igual que la novela, el largometraje mezcla ficción y realidad: el personaje del médico escocés es ficticio, mientras que otras personas relacionadas con Amin y algunos sucesos que se relatan sobre el gobierno del dictador están basados en personas y hechos auténticos.
Este film presenta ciertos dilemas morales a los que puede enfrentarse una persona: ¿Cómo reaccionarías frente al seductor influjo del poder? ¿Te plegarías a él u olvidarías tu propio código moral para lograrlo? ¿Qué pasa si alguien empieza con buenas intenciones y termina convirtiéndose en un animal sediento de sangre? Esta cinta da cuenta del desarrollo de una serie de cualidades de un dictador. Existe una clara ruptura político-social. La división de los órganos fundamentales en un estado se encuentra desvanecida. La idea de principios y derechos fundamentales ha sido prácticamente echada al olvido. Encontramos en esta película una parte de la historia del mundo.


El Jardín de los Finzi Contini (Il giardino dei Finzi-Contini, 1971)
Es una pelicula de 1971 dirigida por Vittorio De Sica y protagonizada por Lino Capolicchio, Dominique Sanda, Fabio Testi, Romolo Valli, Helmut Berger, entre otros, que resulta de la adaptación de la novela homónima de Giorgio Bassani, situada alrededor de los años de la Segunda Guerra Mundial.
En esta obra retrata a un universo marchito, una sociedad que está a punto de caer en las fauces del demonio del fascismo, mostrando los avatares de una familia judía en la Italia de Benito Mussolini, en la región de Ferrara. En medio de un ambiente bélico, hay como un mundo irreal de una clase media que sigue con sus ocupaciones habituales y sus cuitas amorosas, como si no pasara nada, o casi nada.


Conducta Impropia (1984)
Este documental dirigido por Néstor Almendros y Orlando Jiménez Leal, trata sobre la persecución de homosexuales e intelectuales en la Cuba castrista desde los inicios de la Revolución Cubana hasta los primeros años 80. En él se entrevista a varios nombres relevantes de la cultura cubana: Lorenzo Monreal, Reinaldo Arenas, Jorge Ronet, Luis Lazo, Rafael de Palet, Jorge Lago, y se demuestra la existencia de campos de concentración para homosexuales en la Cuba de Castro.