martes, 22 de noviembre de 2016

Palabras de Javier Vidal en la presentación del libro "Paraíso en la Tierra", tercer volumen de la colección El país de los brazos abiertos



Llegué a esta Tierra de Gracia a la edad de 20 meses. Mis padres me trajeron en el Monte Altuve, barco de carga mixta. Partieron de Barcelona porque ya no podían soportar una vida con dignidad en la España franquista que los estigmatizó con el calificativo de “rojillos catalanes”; todos eran republicanos. Eran perseguidos y vigilados. Doblemente humillados por hablar otra lengua a la castellana. Después de 15 años de postguerra mis padres decidieron migrar, convertirse en trasterrados y probar suerte en América. Queda claro que toda migración siempre es política.

América es una tierra de migraciones. Los primeros homínidos que la habitaron venían de otras tierras de oriente o más occidente, aún sin nombres y sin palabras. América esperó por siglos las visitas sin visas ni permisos de vikingos del este y de los que nos configuró culturalmente como fue y ha sido la gesta de Colón y los reinos de España, Portugal, Inglaterra, Holanda, algo de Francia y Alemania.

Soy un trasterrado y conozco de cerca la sensación de trasiego y pertenencia en comunión de culturas y costumbres de lejos. Tres siglos de colonia española y apenas otros dos de república han concordado una identidad propia y soberana de irrenunciables raíces y tradiciones. Los del Norte tienen una historia muy diferente y por lo obvio una cultura completamente distante a la nuestra. Nosotros, los del sur, hablamos dos idiomas hispanos y cada país tiene su nombre y por ende su gentilicio. Nos reconocemos dentro de nuestra casa grande y defendemos nuestro frente y nuestro patio. Lo que sí compartimos con los del norte es que son y han sido tierras que se construyeron con emigrantes, desde los Colón y los colonos del Mayflower, hasta las migraciones de las hambrunas y guerras europeas, sin olvidar la obligada y más arraigada migración de los africanos y los exploradores asiáticos por la costa pacífica tanto al norte como al sur.

Venezuela, en particular, nunca fue virreinato. En 1777 Carlos III por la Real Cédula nos nominó como Capitanía General que apenas duró los años que Alejandro Magno y Cristo vivieran en tierra. La fundación geopolítica de una “capitanía general” nos marcó, casi como una mácula. “Venezuela es un cuartel”, llegó a decir alguien muy importante (Simón Bolívar). El siglo XX, pues, fue el siglo que configuró a la nueva Venezuela acumulando desordenadamente la estratificación entre culturas foráneas y tradiciones desde tiempos de conquista y colonización.

La “casa grande” abrió sus puertas y ventanas a holandeses, corsos e italianos; canarios, gallegos, vascos, catalanes y asturianos; portugueses de Madeira, chinos, alemanes y unos pocos franceses a la par de trabajadores petroleros del norte que se impusieron con el hot dog y el béisbol en nuestra irrenunciable cultura. En el último cuarto del siglo XX llegaron las aves migratorias de procedencia colombiana, ecuatoriana, dominicana, los perseguidos de Castro, Pinochet, el Proceso argentino y en este siglo los castrocomunistas de Cuba, pero ya en plan de conquista disfrazados de servicio público. Venezuela entendía de migraciones por toda la persona es que como los albatros buscaba un mejor clima para depositar sus huevo su construir un nuevo nido. Así nos fuimos haciendo, así nos fuimos siendo ¡Así somos!

Somos un país transcultural que consolidó una civilización de pertenencia. Una idiosincrasia propia, común para todos los venezolanos. Un gentilicio de dignos herederos de unas raíces de una estética helénica, una religión judeocristiana, un idioma castellano y de un derecho romano. Ese crisol del que tanto hablamos nos hace más libres en nuestro pensar, en nuestra comprensión con el otro y en nuestra también irrenunciable calidad de tolerancia y paz. A pesar de nuestro apasionado mar Caribe, somos gente de paz porque así nos fuimos construyendo en el pasado siglo con escasos 43 años de democracia civilista.

La historia de Manolo, el gallego, que aparece en este hermoso libro Paraíso en la Tierra (Una aventura de inmigrantes que encontraron una nueva patria en Venezuela), tercer volumen de la colección El país de los brazos abiertos, en el formato de cómic que edita Espacio Anna Frank, es una historia de migrantes, es la historia de los constructores que configuraron la nueva identidad de un país.

La historia de Manolo, el gallego, es un inteligente relato simple y sencillo, con guiños didácticos, y alejado de toda truculencia sentimental que nos resume recíproca y reflexivamente sobre lo que somos como afinidad y diversidad de orilla a orilla. Han sido mucho los Manolos que desde los cuarenta del siglo XX se aventuraron a saltar el charco en busca de la tierra prometida. Cada Manolo será un Manolo distinto y seguirá siendo Manolo en el relato de Manolo que cuenta la abuela Elisa a su venezolana nieta Ángela. De cómo llegaron a esta Tierra de Gracia, del porqué y del para qué siguen y seguimos aquí. De lo que construyeron durante más de medio siglo de virtudes y trabajo.

Los que tenemos la virtud y trabajo de reseñar el nuevo mapa cultural de nuestro país estamos en deuda con Espacio Anna Frank por estos espacios de reflexión que se elevan sobre la acción continua de un devenir cotidiano que sofoca los tiempos de ocio que ahora acapara la supervivencia por cubrir nuestras primeras necesidades. Por eso el agradecimiento por la existencia de estos espacios, de este tiempo que robamos al tiempo de las colas de la vergüenza que este sistema político nos ha impuesto irresponsablemente. Gracias a los directores de Espacio Anna Frank y su directora Carolina Jaimes Branger. A Nahir Márquez y Jaime Barres por su escritura e investigación. A las ilustraciones y diseño de Ricardo Sanabria y Eduardo Sanabria, el conocido EDO. Y gracias a ese motor pulsador de movimiento de esa gran mujer inquieta y promotora que es Ilana Beker. Gracias por no dejar de soñar por no dejar de luchar.

Creo y me comprometo en el juicio de pensar que este libro llega en el mejor de los momentos. Estamos en una obligada temporada de migración invertida. El tema de la migración ahora la vivimos de adentro para afuera. Ahora el venezolano se ha convertido en apenas tres lustros en ave migratoria. Y nuestra migración, también es política. Muy tentador es el tema pero no me invitaron para hablar de él aunque sería hipócrita de mi parte no lanzar el naipe boca arriba sobre la mesa de juego para su reflexión, discusión o diálogo, tan en boga en este relativo contexto que vivimos. Quedará pendiente para otra ocasión donde aparezca la nueva poética del venezolano migrante. Ahora está escrita esta historia de Manolo para no olvidar en tiempos de amnesia.  


jueves, 3 de noviembre de 2016

“Soledad Bravo, trío” a beneficio de Espacio Anna Frank en el marco de su 10° aniversario


Para celebrar su 10° aniversario, la Organización sin fines de lucro Espacio Anna Frank invita al público en general a asistir a una serie de actividades que para tan especial ocasión ha programado en el último trimestre de 2016.

La oferta comprende conferencias, las ya conocidas cinetertulias, obras de teatro y un evento muy significativo: la presentación de Soledad Bravo en un íntimo show que se llevará a cabo el próximo lunes 7 de noviembre, en la Sala de Conciertos del Centro Cultural BOD, a las 5:30 pm.

“Soledad Bravo, trío” contará con la participación de destacados músicos de la escena local, una vinada de bienvenida y un destacado set de canciones sefardíes para complacer a los colaboradores de esta iniciativa. Esta será la principal actividad pro-fondos que la organización desarrollará para costear los gastos de In Memoriam 2017, conmemoración anual que para el año venidero consistirá en la puesta en escena de la ópera infantil Brundibár.

Aún hay tiempo de adquirir boletos para “Soledad Bravo, trío”. Los interesados pueden hacer sus reservas escribiendo a boletos@espacioannafrank.org o llamando a los números 0414-3314031/ 0212-9577997/ 9577999

Carol Ramírez G.
Comunicaciones Espacio Anna Frank

martes, 23 de agosto de 2016

Espacio Anna Frank premia a los ganadores del 7mo Salón Nacional de la Coexistencia


En el marco de la celebración del Mes de la Coexistencia, el miércoles 7 de septiembre se llevará a cabo la premiación de los ganadores del 7mo Salón Nacional de la Coexistencia “Diversidad, vivir en armonía”, en sus dos categorías: Diseño Gráfico y Fotografía. El acto se efectuará a las 4 pm, en el nivel C2 del Centro Comercial Millennium Mall.

La ocasión también será propicia para inaugurar la exposición de con las piezas ganadoras del concurso, un evento cultural, educativo y artístico que apunta al sano equilibrio entre los diferentes individuos y grupos, y a la coexistencia en Venezuela y en el mundo, para contribuir a su desarrollo y a lograr la paz.

Recordemos que, en la categoría Diseño Gráfico, fueron seleccionadas por el jurado las propuestas de Erlen Enrique Zerpa Aguilar, Héctor Paulo Do Nascimento López, Mirna Josefina Meneses Ramírez, Ricardo José Plaza Mejías y Rubén Darío Travieso Rodríguez; mientras que el premio único fue otorgado al cartel de Maribel Martínez Zambrano.

En la categoría Fotografía fueron seleccionados los trabajos de Arnaldo Enrique Utrera Morales, Gipsy Rangel Salas, Adrián Eloy Naranjo Mantilla, Jaime José Souquet Palma y Carlos Alberto Zerpa Guzmán; el premio único lo obtuvo Lourdes Coromoto Domínguez Marcano.

Los doce ganadores son jóvenes venezolanos, estudiantes y profesionales del diseño gráfico y la fotografía, quienes con sus imágenes pretenden promover la coexistencia, así como la concienciación y la difusión de valores humanos que nos lleven a reflexionar sobre el respeto a nuestros semejantes.

Los carteles ganadores permanecerán expuestos en las instalaciones del Millennium Mall durante septiembre. Se espera que en octubre sean presentados en el Museo de la Estampa y el Diseño Carlos Cruz-Diez y que en noviembre arriben a los espacios de PDVSA La Estancia.

viernes, 19 de agosto de 2016

Ciclo vacacional de conversatorios (agosto-septiembre 2016)



Jueves 18 de agosto
El Diario de Anna Frank: una obra vigente 
Prof. Ricardo Ramírez Requena

“El Diario de Anna Frank es una de las obras más importantes de la actualidad. Anna Frank no sobrevivió a la persecución de los nazis, ni al campo de concentración. Pero su diario sí lo hizo. Tenemos entonces un texto pleno y vigente que, a pesar del paso del tiempo, no ha perdido valor referencial. Porque el valor de una joven muchacha como Anna no debe olvidarse jamás”.

Ricardo Ramírez Requena (Ciudad Bolívar, 1976). Poeta, librero. Licenciado en Letras por la Universidad Central de Venezuela. Actualmente es profesor de Literaturas Occidentales en la UCV. Es autor de Maneras de irse (2014), poemario finalista del I Premio Equinoccio de Poesía Eugenio Montejo y de Constancia de la lluvia. Diario 2013-2014 (2015), ganador del XIV Concurso Anual Transgenérico de la Sociedad de Amigos de la Cultura Urbana en 2014.


Jueves 25 de agosto
Simbología de la ira: identidad, censura y reivindicación 
Prof. Humberto Valdivieso

“Este encuentro explora la posibilidad de abordar la imagen como un llamado ético, un acto de retribución y una forma de promover, en los momentos más aciagos del ser humano, la disidencia. Una simbología de la ira no es una alabanza a la denuncia panfletaria o una interpretación del mundo apuntalada por el resentimiento ideológico. Se trata de la reivindicación de la incomodidad visual en un mundo donde el confort nos ha dejado ciegos frente al dolor del otro”

Humberto Valdivieso (Caracas). Licenciado en Letras. Magister en Comunicación Social. Profesor de Semiótica e investigador del Centro de Investigación y Formación Humanística de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) en el área de Estudios Culturales. Forma parte del equipo editorial de la revista Comunicación del Centro Gumilla y es curador de las salas de arte contemporáneo del Centro Cultural UCAB. Pertenece a la Junta Directiva de Espacio Anna Frank. Ha publicado libros relacionados con el arte y la comunicación y escribe en medios nacionales e internacionales.


Martes 30 de agosto
Las violaciones a los Derechos Humanos y el papel de la Corte Penal Internacional 
Dr. Carlos Armando Figueredo

“Al hablar de Derechos Humanos y la Corte Penal Internacional, me refiero a que los delitos graves contra los Derechos Humanos pueden ser enjuiciados por los tribunales nacionales, pero también internacionalmente. Subrayo, además, las dificultades que hay para acudir a la Corte Penal Internacional”.

Carlos Armando Figueredo (Caracas, 1936). Abogado y Doctor en Ciencias, Mención Derecho, por la Universidad Central de Venezuela. Asistió a la Facultad Internacional de Derecho Comparado de la Universidad de Estrasburgo. Profesor en las universidades Metropolitana, Monteávila y UCV. Es autor de diversos textos que han sido publicados en la Revista de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la UCV, así como del trabajo “Las Constituciones Venezolanas y los Derechos Humanos”, editado por la UCAB.


Miércoles 31 de agosto
Las minorías en la música del siglo XX 
Ing. Emanuel Abramovits

“Un relato audiovisual acerca de la historia de la música popular, que enlaza el Tin Pan Alley, el rhythm n' blues y el rock contemporáneo, a partir de la compleja y fértil interacción entre la minoría negra y la judía en Nueva York a lo largo del siglo XX, un fenómeno que transformó para siempre al entretenimiento”.

Emanuel Abramovits (Caracas, 1959). Ingeniero Mecánico graduado en la USB, con Maestría en Administración de Empresas en la UCAB. Es Director de Cultura de la Unión Israelita de Caracas. Como promotor ha organizado las presentaciones en el país de Itzhak Perlman, Sarah Brightman, Dream Theater, Megadeth, Slash, Journey, Asia, Kansas y muchos más.


Martes 6 de septiembre
Políticas del signo: activismo, imagen y coexistencia 
Prof. Humberto Valdivieso
“La imagen es inseparable de los procesos político-sociales, las crisis humanitarias, las estrategias mediáticas de seducción y los conflictos globales entre tácticas de sumisión y técnicas de rebeldía. Desde la antigüedad ha cumplido funciones vicarias, sostenido la memoria de las civilizaciones y subvertido los patrones dominantes. Este encuentro aborda el papel político de la imagen, en el activismo y la contracultura, como estrategia para promover la inclusión, la coexistencia y el derecho a la identidad propia”.


Humberto Valdivieso (Caracas). Licenciado en Letras. Magister en Comunicación Social. Profesor de Semiótica e investigador del Centro de Investigación y Formación Humanística de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) en el área de Estudios Culturales. Forma parte del equipo editorial de la revista Comunicación del Centro Gumilla y es curador de las salas de arte contemporáneo del Centro Cultural UCAB. Pertenece a la Junta Directiva de Espacio Anna Frank. Ha publicado libros relacionados con el arte y la comunicación y escribe en medios nacionales e internacionales.

Jueves 8 de septiembre
El fascismo del siglo XXI
Dr. Jon Aizpúrua


Jon Aizpúrua es un reconocido psicólogo clínico venezolano, egresado de la Universidad Central de Venezuela (1980), donde ha ejercido la docencia en la Facultad de Humanidades y Educación durante treinta años. Ha sido integrante del Consejo de esa Facultad en cuatro períodos y actualmente es miembro del Consejo Universitario, como representante de los profesores de esa casa de estudios. Locutor profesional, es ampliamente conocido por sus programas Valores del espíritu y Grandes biografías, que se trasmiten semanalmente por el circuito Unión Radio desde hace 13 años. Ha publicado varios libros.

lunes, 11 de julio de 2016

Diversidad: aprender a mirar lo humano



“Cuando más humanos nos hacemos, tanto más diferentes nos volvemos. Es como si, de golpe, los seres se multiplicaran por mil; porque un nombre colectivo, que antes valía para miles, se vuelve escaso para diez personas y se ve uno forzado a observar a cada una de manera individual. Imaginemos que en lugar de pueblos, naciones, familias y comunidades, tengamos un día personas, y, cuando ya no se pueda unir ni a tres bajo el mismo nombre, ¿no tendrá entonces el mundo que hacerse más grande?”.

©Rainer Maria Rilke, Diarios de juventud (Pre-Textos, 2000)

jueves, 7 de julio de 2016

Los justos en el conflicto armado colombiano




Sobre las laderas del Monte del Recuerdo en Jerusalén el Yad Vashem, centro mundial de conmemoración del Holocausto, ofrece un espacio para venerar la memoria de 6 millones de judíos asesinados durante la Shoá, pero también de aquellos no judíos que arriesgaron sus vidas para salvar las vidas de tantos judíos. A estos “Justos entre las Naciones” provenientes de 52 países, el Estado de Israel les ha dedicado un jardín, sembrando miles de árboles en su memoria y erigiendo muros memoriales que exhiben sus nombres. Hasta finales de 2015 se han reconocidos 26,120 justos.

Unos de ellos son más conocidos. Steven Spielberg, por ejemplo, ganó siete Óscares contándonos la historia de Oskar Schindler, comerciante alemán en Cracovia, Polonia, quien salvó la vida de 1.200 judíos en una audaz operación de rescate. Gino Bartali, por su parte, uno de los más grandes ciclistas en la historia deportiva italiana, fue mensajero de la resistencia durante la ocupación nazi de Italia y escondió en el manubrio y en la silla de su bicicleta documentos falsos que sirvieron para permitir la fuga de judíos de la persecución nazi-fascista.

Otros “Justos” son prácticamente desconocidos: Karolina Kmita, polaca, escondió a dos niñas judías abandonadas en un bosque y continuó a visitarlas en las noches, no obstante las nevadas, trayéndoles comida, ropa y consuelo. Olena Hryhoryshyn, una granjera ucraniana analfabeta, cuidó a una huérfana judía no obstante las amenazas de vecinos y conocidos y vagó con ella, protegiéndola de los nazis y de los miembros de la milicia ucraniana. Wilhelm Adalbert Hosenfeld, capitán de la Wehrmacht, ayudó al pianista judío Wladyslaw Szpilman a sobrevivir en la Varsovia de 1944 y el mayor Francis Edward Foley, oficial del Servicio de Inteligencia Británico, relajó las reglas consulares en la embajada británica en Berlín para ayudar a miles de familias judías a huir a Gran Bretaña.

Latinoamérica también tiene sus “Justos”. El salvadoreño José Arturo Castellanos, el ecuatoriano Manuel Antonio Muñoz, el peruano José María Barreto, y la brasilera Aracy Carvalho, expidieron desde sus respectivas embajadas y consulados visas y pasaportes a judíos salvándolos de los campos de concentración. Otros latinoamericanos, como la chilena María Edwards McClure, la cubana Amparo Otero, y el surinamés William Arnold Egger, escondieron a niños y familias judías corriendo graves riesgos para sus vidas y las de sus familias.

Ahora bien, Colombia ha tenido un conflicto armado interno que ha durado seis décadas y que ha dejado más de 6 millones de víctimas. La paz en Colombia exige que se honre la memoria no solamente de las víctimas, sino también de los justos que a lo largo del conflicto, llegaron a apartarse o a traicionar a sus propios grupos sociales u organizaciones, o simplemente dejaron unas cómodas prácticas de aquiescencia frente a la violencia a su alrededor y asumieron costos y riesgos personales para salvar vidas inocentes.

Hasta ahora Colombia no sabe ni ha contado la historia de sus justos. Necesitamos contar las historias de militares que se resistieron a ser cómplices en actos atroces, que se opusieron a ellos o que no se quedaron en silencio frente a ellos. Necesitamos saber de aquellos empresarios que le negaron el apoyo a paramilitares, aún si estaban siendo presionados, y que se interpusieron a las prácticas atroces de aquellos grupos para proteger a víctimas inocentes. Necesitamos conocer las historias de miembros de grupos al margen de la ley, paramilitares o guerrilleros, que puedan haberse negado a ejecutar órdenes atroces o que hayan tomado papel para evitar daños a inocentes. Necesitamos contar las historias de aquellos militantes de partidos políticos que se negaron a la ambigüedad cómplice o cómoda frente a la violencia, que se resistieron a las prácticas de combinación de las formas de lucha y que fueron por eso marginalizados o asesinados por las alas militares de sus mismas organizaciones. En fin, necesitamos recordar a todos aquellos que, desde el Estado, desde los grupos al margen de la ley, desde el sector privado, desde la sociedad civil, o simplemente desde la ciudadanía, decidieron en algún momento romper el círculo de la violencia.

La paz en Colombia necesita de la inspiración de estas historias. En una Colombia dividida y polarizada, en la cual actores de todos los lados del espectro político tendrán la tentación de creer que en política lo único que cuenta es ganar, y no ganar bien, necesitaremos cultivar el coraje entre la ciudadanía de decirnos las cosas con franqueza y de defender principios y garantías, aún cuando eso desata linchamientos o manipulaciones maliciosas por parte de quienes invocan principios y garantías a la carta solamente cuando les conviene a su bando.

El ejemplo de los justos en el conflicto armado colombiano, ciudadanos que se arriesgaron para no ser cómplices de la violencia y que pagaron por eso en carne propia, permitirá iluminar el sendero en el cual los constructores de paz podrán caminar en los próximos años en Colombia en un contexto en el cual no siempre quienes invocarán la palabra “paz” lo harán a beneficio de todos. Ojala la fuerza y la integridad de los justos alienten e inspiren a quienes intentarán hacer simplemente lo correcto.

©Carlo Tognato
Tomado de la página: La Silla Vacía (www.lasillavacía.com)

Estudiantes universitarios conocen el legado de sobrevivientes del Holocausto


Raquel Spira de Margulis dictando su charla a alumnos de la Escuela de Comunicación Social de la UCAB

Durante mayo y junio, en el marco de las cátedras Historia de la Cultura Occidental Siglos XX-XXI, Civilización Medieval, Derechos Humanos y Asilo y Refugio, más de 130 estudiantes de las universidades Católica Andrés Bello, Metropolitana y Santa María participaron en la charla “Trudy Spira: Una historia con nombre propio”, organizada por la ONG Espacio Anna Frank. En esta actividad, Raquel Spira de Margulis, la segunda de los dos hijos de la sobreviviente del Holocausto Trudy Spira, narra la historia de su madre y comparte el legado que le dejó a ella, a sus familiares y a todos quienes tuvieron la oportunidad de asistir a sus conferencias y escuchar su heroico testimonio como sobreviviente del mayor genocidio de la Historia.

La actividad también incluye una completa introducción que contextualiza los hechos históricos que devinieron en la Shoá, gracias a la participación de Ernesto Spira, el primer hijo de la señora Spira, quien es profesor de Historia Judaica. 

El Prof. Ernesto Spira durante su charla en la Universidad Santa María, ante más de 60 alumnos   

Trudy Mangel de Spira (Checoslovaquia, 1930 - Venezuela, 2014) estuvo en Auschwitz, entre 1944 y 1945, y vivió luego en varios países hasta que se radicó definitivamente en Venezuela, en 1955. Aquí rehizo su vida y se consagró como activa dirigente comunitaria y conferencista sobre la Shoá. Fue merecedora de diversos reconocimientos y, hasta su fallecimiento, destacado miembro de la directiva del capítulo venezolano del Comité Yad Vashem, institución oficial israelí constituida en memoria de las víctimas y dedicada a recopilar información para dar rostro e identidad a los más de seis millones de judíos asesinados durante el Holocausto. Spira también fue autora del libro autobiográfico Regreso a Auschwitz (2012).

La charla creada por su hija Raquel repasa datos biográficos, recrea algunas de las anécdotas más significativas que le contó sus madre y, sobre todo, se enfoca en mantener vivo un mensaje cargado de solidaridad y esperanza, en el que resaltan los hechos que ocasionaron que Spira fuese considerada por muchos como un modelo de vida, resiliencia y autosuperación.

El objetivo del programa radica en evitar que hechos como el Holocausto se repitan, a través de la formación y sensibilización del público en general para que no se subestimen los males que la intolerancia, el irrespeto al diferente y el totalitarismo, entre otros, pueden acarrearle al ser humano.

Espacio Anna Frank cuenta con otros programas en sintonía con esta finalidad: mantener vivo el mensaje de estos héroes anónimos. Basta solicitarlos para que sean presentados.

Carol Ramírez G.
Comunicaciones EAF

miércoles, 25 de mayo de 2016

El legado de un sobreviviente cautiva a jóvenes y niños en la IV Semana de Reflexión


​Casi doscientos estudiantes asistieron a la lectura dramatizada 

La inquietud moral y la necesidad de perpetuar el legado invaluable de los sobrevivientes del Holocausto compartiéndolo con las nuevas generaciones y el público en general son algunas de las razones que llevaron a la Organización sin fines de lucro Espacio Anna Frank a crear el Ciclo de lecturas dramatizadas Rastro de un sobreviviente judío. En este programa, jóvenes actores realizan la lectura dramatizada de los testimonios de personas que sobrevivieron al más grave atentado contra la Humanidad documentado hasta la fecha: el Holocausto.

En esta ocasión, el actor Nicolás Barreto dio voz a la experiencia del sobreviviente Hillo Ostfeld, como parte de las actividades llevadas a cabo en el marco de la Semana de Reflexión, iniciativa que desde hace cuatro años realizan anualmente Espacio Anna Frank y la Universidad de Carabobo.

​ilana Beker, VP de Espacio Anna Frank y Manuel Barreto,
Director de Relaciones Interinstitucionales de la Universidad
de Carabobo y miembro de nuestra Junta Directiva

Para presenciar la dramatización de este estremecedor testimonio acudieron a Lidotel Valencia casi doscientos alumnos de las unidades educativas Juan XXIII y San Valentín, ambas ubicadas en Valencia, así como sus docentes y representantes. La actividad generó profundas emociones en los asistentes, entre quienes se hallaban descendientes de sobrevivientes de este genocidio.

La programación de la IV Semana de la Reflexión se extenderá hasta el próximo domingo e incluye visitas guiadas a la exposición La guerra contra los judíos y la presentación de la cinta animada francesaPersépolis, basada en la novela homónima autobiográfica de la escritora iraní Marjane Satrapi, que narra la tragedia política acaecida en Irán. Vale resaltar que esta película forma de la programación de la Cinetertulia educativa ofrecida por Espacio Anna Frank.


​Alba Rondón (EAF), Nicolás Barreto (UCAB), Angélica Naressi (UC),
Carolina Koch (Lidotel Valencia), ilana Beker (EAF), María Blanca 

Rodríguez (UC), Vanesa Koch (Lidotel Valencia), Manuel Barrreto (UC) 
y Carol Ramírez G. (EAF)

​Alejandro Pomblas voluntario EAF y Carlos Pestana, Coordinador 
de Juventud EAF, guías de la exposición “La Guerra contra los Judíos”

La IV Semana de Reflexión, dirigida en principio a la población estudiantil de la universidad carabobeña, se ha extendido a instituciones de Educación Básica del estado y al público en general, con el objetivo de difundir valores y principios como el respeto a la diversidad, la solidaridad, el reconocimiento del otro y la valentía moral.

Comunicaciones EAF

jueves, 19 de mayo de 2016

La Semana de Reflexión llega a su IV edición



La Semana de la Reflexión, encuentro anual que desde 2012 organizan en conjunto la Dirección de Relaciones Interinstitucionales de la Universidad de Carabobo y la Organización sin fines de lucro, Espacio Anna Frank, arriba a su cuarta edición.

Dirigida, en principio, a la población estudiantil de la universidad carabobeña, la iniciativa se ha extendido a instituciones de Educación Básica del estado y al público en general, con el objetivo de difundir valores y principios como el respeto a la diversidad, la solidaridad, el reconocimiento del otro y la valentía moral.
Desde sus primeras ediciones, la actividad ha contado con la presentación de exposiciones itinerantes guiadas, testimonios de sobrevivientes del Holocausto y Cinetertulias Educativas, todos programas desarrollados por Espacio Anna Frank.

Entre los lugares en los que se han presentado las exposiciones figuran la Galería de Arte Braulio Salazar y el andén del Rectorado de la Universidad de Carabobo. Este año se sumará el Centro Cultural Eladio Alemán Sucre como epicentro expositivo de la experiencia y se contará con el apoyo de los hoteles Lidotel Hotel Boutique Valencia y Guaparo Inn.

Igualmente, en esta edición se presentará la exposición La guerra contra los judíos, creada luego de una rigurosa investigación documental para narrar todo el proceso histórico durante el cual fue posible el más grave atentado contra la humanidad: el Holocausto. La muestra, disponible en formato de pendones, contará con la guiatura de jóvenes que conforman el área juvenil de la ONG. También se contará con la lectura de testimonios de sobrevivientes y la presentación de películas que permitan reflexionar sobre los valores objetivos del programa. La entrada a todas las actividades es gratuita.


Comunicaciones Espacio Anna Frank

jueves, 5 de mayo de 2016

Niños de sexto grado se acercan a la memoria del Holocausto a través de un impactante testimonio


El pasado 4 de mayo, Espacio Anna Frank acompañó a Miguel Osers en una charla con 90 niños del sexto grado del Colegio Santo Tomás de Villanueva. La charla versó sobre el testimonio del padre de Osers, sobreviviente del Holocausto, y sobre las consecuencias de este terrible evento en la segunda generación. Textos bien construidos, reforzados con objetos auténticos del padre de Osers en el campo de exterminio, mantuvieron la atención de los niños y motivaron su participación en la tertulia de cierre.


Preguntas y respuestas inteligentes crearon un ambiente propicio para reflexionar sobre el significado de las experiencias de los sobrevivientes, como base para la construcción de una mejor sociedad fundada en el respeto y el reconocimiento del otro.

Al término de la actividad se proyectó el corto El circo de las mariposas, que completó las ideas ya sugeridas sobre el reconocimiento y el respeto por las diferencias.

lunes, 18 de abril de 2016

Una cinetertulia para acercar y cohesionar a la comunidad petareña


El pasado jueves 14 de abril se efectuó una Cinetertulia Educativa en el Teatro César Rengifo de Petare, convocada por esta institución y por Fundalamas a solicitud de la Policía Comunal de Petare, organismo dependiente de la Alcaldía del municipio Sucre. El objetivo fue reunir a distintos miembros de la comunidad petareña como estrategia de acercamiento al cuerpo de seguridad local.


La actividad contó con la asistencia de más de cien jóvenes estudiantes de 5° año de escuelas vecinas, diez funcionarios policiales de Sucre, dos docentes, dos estudiantes de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV) y tres vecinos de la zona.


La película seleccionada para la ocasión fue La vida de los otros, una impactante historia que resalta la valentía moral y el respeto a los otros como forma de una coexistencia saludable en libertad. La participación de los asistentes fue nutritiva y muy pertinente.

jueves, 14 de abril de 2016

La fotografía se suma al Salón Nacional de la Coexistencia



La organización sin fines de lucro Espacio Anna Frank abre, por séptima vez consecutiva, la convocatoria al Salón Nacional de la Coexistencia, concurso dirigido a diseñadores gráficos que este año amplía su radio de acción a la mención fotográfica.

La iniciativa –que plantea la exploración de conceptos asociados con la diversidad como vía para vivir en armonía– tiene como objetivo “promover la solidaridad y el respeto, aprovechando la potencialidad de la imagen como medio de expresión artístico y social”.

La convocatoria se inicia hoy y se extenderá hasta el 26 de junio de 2016, para que luego un jurado calificado, correspondiente a cada una de las categorías, emita sus veredictos el 29 de julio.

Entre otros requisitos, tanto para el área de diseño como para la fotográfica, los participantes han de ser venezolanos, mayores de edad, residenciados en el país o en el exterior; sus propuestas deben ser inéditas y cumplir a cabalidad con las bases del concurso, ya disponibles en la página web de la ONG, http://www.espacioannafrank.org/bases_c2016.pdf. Adicionalmente, durante toda la campaña habrá información alusiva en las redes sociales de la organización.

Se reconocerá un mínimo de nueve propuestas por área y habrá un premio único de Bs. 100.000 para cada categoría. Un destacado grupo de talentos nacionales conforman el jurado.


CALENDARIO
Inscripción y entrega de Propuestas 
Desde el quince (15) de abril hasta el veintiséis (26) de junio de 2016, a través de la dirección electrónica: coexistencia@espacioannafrank.org. 

Período de consultas 
Del veinticuatro (24) al treinta (30) de mayo de 2016. 
Los participantes enviarán sus preguntas a través de la siguiente dirección electrónica: coexistencia@espacioannafrank.org. 
Las respuestas se irán dando tan prontamente como sea posible, en la medida en que las preguntas se reciban. 

Publicación general de respuestas 
Primero (01) de junio de 2016. Estarán disponibles en www.espacioannafrank.org. 

Deliberación del jurado 
Categoría Diseño Gráfico: Trece (13) de julio de 2016. 
Categoría Fotografía: Veintidós (22) de julio de 2016. 

Publicación del veredicto del jurado 
Veintinueve (29) de julio de 2016, en la página www.espacioannafrank.org 

Exposición del Salón 
Desde el mes de septiembre del año 2016, en el marco de las actividades de «Septiembre, mes de la Coexistencia», en todo el territorio nacional.
 

jueves, 17 de marzo de 2016

Nosotros, los salvados: poesía que otorga rostro a las víctimas del Holocausto


“¿Cómo nos sentíamos? 
Esa no es una pregunta, es un dolor”
Zdzislawa Bogusz 

Nosotros, los salvados
Jacqueline Goldberg


Conmocionar, entristecer, perturbar… Entre las numerosas emociones que –como señala W.H. Auden– puede brindarnos la poesía, éstas serían las que mejor describen lo que se experimenta al leer Nosotros, los salvados, la más reciente obra de la escritora venezolana Jacqueline Goldberg. Un poemario que es fruto de una recopilación hecha por la autora entre más de trescientos documentos audiovisuales, cuya edición le fue encomendada por la Unión Israelita de Caracas (UIC) para la publicación de Exilio a la vida (2004 y 2010). Originalmente publicada como ebook, la obra fue presentada en su edición impresa el pasado 21 de febrero en la librería Kalathos, con el auspicio de la UIC y la Organización de Desarrollo Social Espacio Anna Frank, de la cual es cercana colaboradora.

El encuentro, que contó con una nutrida concurrencia de destacadas figuras de la vida cultural local, así como de sobrevivientes cuyos testimonios fueron llevados al referido género literario por Goldberg, fue también ocasión para la presentación de In memoriam, obra de la reconocida compositora caraqueña Diana Arismendi, cuyo estreno mundial se llevó a cabo en el concierto homónimo que organiza anualmente Espacio Anna Frank. Recordemos que en 2015, este concierto conmemoró los 70 años de la Liberación de Auschwitz junto a la exposición de una muestra audiovisual de retratos de los sobrevivientes cuyas voces recoge Nosotros, los salvados, realizados por los fotógrafos Esso Álvarez, Maxime Bendahan y Aarón Sosa.

Apelando a la poesía documental, Goldberg construye en su libro un collage en el que los sentimientos del autor dan paso a la voz de otros sujetos, los héroes resilientes del Holocausto, para hacernos llegar –mediante la creación poética– historias que deben contadas a las nuevas generaciones, a fin de evitar que sean perpetrados nuevos crímenes contra la Humanidad. Es este el punto en el que Espacio Anna Frank halla estrecha cercanía con la obra, a la que considera de gran valía para quien esté interesado en explorar el lado más humano de las víctimas de la Shoá. Historias de personas con nombres y rostros definidos, irreductibles a cifras que no les hacen justicia. 

Con una sobria y prolija presentación, Nosotros, los salvados puede ser adquirido en las librerías Kalathos y El Buscón. 

El numeroso público que se dio cita en Kalathos para acompañar
a Jacqueline Goldberg en la presentación del poemario


AMIGOS DE ESPACIO ANNA FRANK OPINAN SOBRE LA OBRA

“Nosotros, los salvados, de la querida y admirada Jacqueline Goldberg, es un palpitante homenaje a la vida. Convertir en arte, convertir en poesía, los recuerdos más amargos de una generación que vivió los horrores del Holocausto es sólo posible a través de la pluma de una fina y sensible artista como Jacqueline. Inspirarme en sus páginas para escribir mi música me llevó a niveles de abstracción inesperados, en los que sólo la evocación de un nombre, de sus nombres, que contienen la fuerza de la presencia de estos sobrevivientes que fueron y han sido felices en mi país, me llevó a incluir a Nosotros, los salvados, como tercera y última parte de mi In memoriam”.

Diana Arismendi
Compositora invitada al concierto In memoriam 2015


“Todo aquello que sirva para difundir los testimonios de los sobrevivientes es bienvenido, y más si los canales por los que llega son diferentes a los tradicionales”.

Emanuel Abramovits
Director de Cultura de la UIC
Coordinador General de In memoriam 2015

martes, 15 de marzo de 2016

Arquitectura del prejuicio


"Es difícil descubrir los propios prejuicios, que se afincan en la mente acompañados de una especie de soberbia, no me explico de qué extraña manera. Esos enanos se instalan allí como absurdos dictadores, y uno los acepta como verdades reveladas. Muy de tanto en tanto y por algún accidente o azar uno se siente obligado a revisar un prejuicio, discutirlo consigo mismo, levantar una punta y mirar a través y atisbar cómo es la realidad de las cosas. En esos casos es posible desarraigarlo. Pero quedan en pie todos los demás, disimulados, llevándonos desatinadamente por caminos erróneos".

© Mario Levrero, La novela luminosa (Mondadori, 2010)

domingo, 21 de febrero de 2016

Reconocernos humanamente afines a pesar de las diferencias


"Un rechazo instintivo y su contrapunto seductor, un primer contacto erizado de hostilidad, rivalidades, discrepancias y oposiciones con las que nos veíamos, en medio de la contienda, tentados a observar, explorar, comparar los grados, las sutilezas de la diversidad. Tan diferentes y al mismo tiempo tan la misma cosa, bastaba con que nos atreviéramos a examinarnos y examinarlos con un poco más de detenimiento, bastaba con que nos tomáramos el trabajo de observarlos más de cerca para llegar a derribar la triple muralla de piedra de los prejuicios, para renunciar a las opiniones de que éramos esclavos, para despejar los engaños con que era ofensivamente rebajada nuestra condición de seres libres y pensantes (se es libre porque se piensa, se piensa porque se es libre) y así llegar a descubrir al fin, a pesar del caos y la brutal discordia que reinaban en todas partes, a pesar de las razas, de las naciones, de las creencias, de las sectas, de las clases, de los trabajos y profesiones, en cada tú el mismo, el mismísimo yo necesitado de inocencia, de cordura y de perdón".

© Victoria de Stefano, Historias de la marcha a pie (El Otro El Mismo, 2005)

viernes, 12 de febrero de 2016

Discurso de orden de Joaquín Rodríguez Alonso durante la Sesión Especial del Concejo Municipal de Chacao en honor al Día Anual en recuerdo de las víctimas del Holocausto




Sobrevivientes de la Shoá y familiares,
Apreciados rabinos, directivos y miembros de las organizaciones comunitarias judías en Venezuela,
Shalom!

Ciudadano Alcalde, Presidente y Concejales del Concejo Municipal de Chacao,
Ciudadano Alcalde del Municipio El Hatillo,
Honorables Embajadores e ilustres funcionarios acreditados de las diversas misiones diplomáticas en el país,
Distinguidos representantes de instituciones académicas, sociales, culturales, políticas, sindicales y empresariales,
Amigas y amigos
Muy buenas noches

¡Qué vergüenza estar hoy aquí ante ustedes! No recuerdo haber pasado por una humillación mayor en mi vida. Nunca como hoy he sentido tan inmensa desproporción entre lo que se me pide y lo que puedo dar: al verme parado aquí, como orador de orden, en este acto de recuerdo por las víctimas de la Shoá, no puedo menos que ambientarme en aquel despertar insólito de Gregorio Samsa, que amaneció convertido en un inmenso insecto nauseabundo, el personaje de La Metamorfosis, creado por el genio de Franz Kafka, cuyas tres hermanas, por cierto, se incluyen entre los seis millones de víctimas del Holocausto.

¿Quién soy yo para hablar en público, cual autoridad, de esta tragedia que arruinó irremediablemente toda comprensión moderna de la dignidad de la persona humana? ¿Qué hago yo aquí, teniendo frente a mi, a sobrevivientes que llevan en sus entrañas, más que en su piel, el estigma maldito del mas brutal odio de los hombres, sin ser humano? ¿Cómo me atrevo a compartir este sitial con familiares de sobrevivientes, nacidos de unos "residuos de muertos", que desde hace 71 años se dispersaron por el mundo, para convertir pesadillas de terror en esperanzas de ilusiones; carnes y huesos de torturas en cuerpos e inteligencias para el trabajo y el progreso; ruinas de humanidad en construcciones de ciencia, tecnología, innovación, desarrollo, artes, servicios, y aún mas: un Estado propio, en su propia tierra, para consolidar las aspiraciones de un pueblo de indestructible vocación, varias veces milenaria?

Como aquel "bicho" de la obra citada (una especie de cucaracha, en nuestra mejor analogía criolla), hubiera preferido ocultarme, pasar desapercibido, para no soportar la carga de esta vergüenza. Pero, fui amigo de Trudy Spira, una de esas amistades que cambian la vida: el contraste dramático de su bondad sencilla y su esperanza firme en la humanidad, frente a la brutal y desgarradora experiencia de Auschwitz, revelaba en unos pocos minutos de conversación con ella, lo que cientos de libros y videos no son capaces de poner en contexto sobre la condición humana. En estos días previos, he recordado con intensidad sus confesiones acerca de los insomnios de angustia que precedían cada conferencia de sus testimonios como sobreviviente, y a pesar de ello, se entregó generosamente a ese sufrimiento de recuerdos, con el compromiso de contribuir a que nunca más se volvieran a repetir tan trágicas experiencias.

También he compartido muchos momentos entrañables, hasta las lágrimas, con David Yisrael, cuya admirable valentía e integridad se crece con los años, y con Harry Osers, el brillante profesor universitario, y el ejemplar matrimonio de Hillo y Klara Ostfeld, por mencionar solo algunos (entre los vivos y los muertos) de los sobrevivientes que nos han acompañado cada año a construir ese espacio de reflexión y testimonio en la Universidad Monteávila que es el Seminario Anual en Recuerdo de las Víctimas de la Shoá (que desde el pasado año lleva el nombre de Trudy Spira), y que hemos animado en colaboración fraterna con Yad Vashem, B'nai B'rith, Espacio Anna Frank, la Federación Sionista, el Centro de Estudios Sefardíes, la CAIV y otras instituciones de la comunidad judía, así como con familiares de los sobrevivientes. En esas amistades y en esa humilde colaboración, algunos aquí han supuesto, equivocadamente, algún mérito de mi parte para la designación de hoy. Les disculpo por su error, que estoy convencido que se debe a un exceso de generosidad. A la vez que les agradezco inmensamente esta distinción y oportunidad.

¿Y, bien, qué hacemos hoy, aquí? Como en algunas otras partes del mundo, y por feliz iniciativa del Concejo Municipal de Chacao, nos sumamos a la jornada anual dispuesta por la resolución 60/7 de Naciones Unidas, de fecha 1o de Noviembre de 2005 (firmada en su cuadragésima segunda asamblea ordinaria), que estableció el 27 de enero como Día Internacional de Conmemoración Anual en Memoria de las Víctimas del Holocausto (principalmente un tercio del pueblo judío, o en macabra equivalencia, dos tercios de la población judía de Europa), tomando ocasión de la misma fecha de 1945 en la que el ejercito ruso liberó a los prisioneros que aún permanecían en Auschwitz, el mayor campo de exterminio. Esta misma resolución instauró un programa de divulgación y educación para la recordación del Holocausto "con el fin de ayudar a prevenir actos de genocidio en el futuro". Este programa, para el presente año, se ha propuesto el tema de "El Holocausto y la dignidad humana", con el que busca establecer un vínculo entre la recordación del Holocausto y los principios fundacionales de las Naciones Unidas.

Pero, si bien celebramos la resolución y el programa de Naciones Unidas sobre el recuerdo de las Víctimas del Holocausto, ¿cuánto sabe Naciones Unidas sobre la dignidad humana? Precisamente en la misma formulación de su Declaración Universal de Derechos Humanos, que reconoce la dignidad humana como fundamento de tales derechos, los redactores no lograron ponerse de acuerdo en qué consistía dicha dignidad, como nos recordó el llamado "cardenal judío" de París, Jean Marie Lustiger (cuya familia también fue asesinada en Auschwitz), en su ensayo "Haceos dignos de la condición humana". Señala allí cómo se fueron eliminando sucesivamente las propuestas de borradores que pretendían dar razón de la naturaleza universal de la fundamental dignidad e igualdad humana, y refiere al filósofo francés, Jacques Maritain, que participó directamente en la elaboración de esta Declaración, para señalar que el acuerdo de la redacción final, sin mención alguna al fundamento de la dignidad humana, se logró a expensas de no insistir en averiguar su razón de ser: en expresión que registró el mismo Maritain "estamos de acuerdo en esos derechos a condición de que no se nos pregunte por qué".

No se trata de restarle valor y significación a la Declaración Universal de Derechos Humanos, que es, sin duda, una de las cumbres mas excelsas de la civilización, al confirmar como ley positiva de todas las naciones, por el más amplio acuerdo jamás logrado, el reconocimiento de la intrínseca igualdad humana y su aspiración universal a la libertad, la paz y la justicia. Se trata de reconocer que esos derechos, como nos enseñaba el mismo Maritain en su obra "El hombre y el Estado", aún los considerados como absolutamente inalienables, tienen limitaciones en su ejercicio práctico (así, el derecho a la vida, que tipifica la prohibición de la ley natural de "no matarás", se puede suspender ante el agresor homicida o el enemigo de la patria en guerra), por eso, aunque hayamos convenido, desde posiciones políticas muy divergentes, en una misma lista de derechos fundamentales - motivados por un sentido práctico de cierta intuición natural, a pesar de sostener posiciones radicalmente diversas en su justificación teórica - "todo depende del valor supremo de acuerdo con el cual se ordenen y limiten mutuamente esos derechos". Esa "relatividad" se ha prestado para "justificar" los peores abusos y violaciones de esos mismos derechos.

El mismo Maritain observó la dificultad en establecer un mismo valor supremo, universalmente reconocido, sobre la base de las radicales diferencias en las filosofías políticas y en los credos religiosos existentes, pero sobre el reconocimiento del necesario recurso a ese valor fundamental que reclama la razón de cada individuo para actuar, proponía la apertura al diálogo, difícil, largo, angustioso, pero posible y fecundo, entre los sistemas, ideologías y religiones. Lo que es inadmisible es sucumbir al relativismo de todos esos valores, que necesariamente desemboca en el nihilismo de no reconocer valor supremo alguno, o alternativamente, establecer como tal, el infame predominio de intereses oportunistas, astutamente manipulados por la ambición de poder, la avaricia del dinero y el vicio de placeres. 

Y eso está ocurriendo en Naciones Unidas cuando en vez de promover una eficaz campaña contra el antisemitismo, incluyendo una conferencia mundial sobre tan neurálgico asunto de dramática actualidad, y denunciando de manera contundente y comprometida las radicales agresiones de algunos de sus estados miembros, que no solo se burlan de la historia, negando la existencia misma del Holocausto, sino que prometen llevar a cabo el holocausto real y definitivo de la eliminación de Israel, de modo escandalosamente reiterado y desproporcionado singulariza al Estado de Israel como responsable de violaciones de derechos humanos: porque eso es antisemitismo.

El valor supremo que ordena toda la jerarquía de valores del pueblo judío, y por tanto, la conciencia de su dignidad humana, es precisamente su singular identidad como pueblo. Los rabinos y creyentes ente ellos harán consistir esa identidad en la irrevocable alianza establecida por Dios en la vocación de Abraham (elegido entre los herederos de la remota promesa pactada con Noé), confirmada a Moisés en el Sinaí y recogida celosamente en la Torá; para los demás judíos, bastará definirla por los ancestrales vínculos maternales que se constituyen en una naturaleza autónoma y excluyentemente diferenciada como etnia, sostenida por unas tradiciones propias, varias veces milenarias, y que discurre a través de toda la historia en singular y ejemplar contraste con todos los demás pueblos, aun cuando aparezcan dispersados entre ellos, asumiendo una segunda naturaleza sin prescindir nunca de la primera.
Esa identidad es la que ha estado amenazada de extinción desde los comienzos mismos de la historia: Egipto, Persia, Grecia, Roma, en la edad antigua; los países cristianos en la edad media y moderna, hasta el clímax del Holocausto en la edad contemporánea, y más recientemente los países islámicos. Persecuciones, expulsiones e intentos de exterminio han caracterizado un permanente enfrentamiento específico contra el pueblo judío. La diversidad de épocas, de estructuras sociales, de intereses económicos, e incluso de credos religiosos, desde los que se ha atacado a los judíos, revelan que independientemente de las motivaciones temporales específicas, la razón del intento de su destrucción reside en la aversión a la invariable identidad del pueblo judío, su determinación de singularidad, y su custodia celosa de un modo de existencia que confronta con su sola presencia la transitoriedad de sus vecinos, enemigos o invasores. Divina, mundana, en el pueblo judío hay una clave originaria e irrepetible de lo que tiene de humano la humanidad, por eso, todo intento de su eliminación es un intento de suicidio.

Y eso fue la Shoá, un intento de suicidio de humanidad, al llevar al límite, hasta ahora conocido, el odio por la identidad del pueblo judío, que es la razón de su dignidad humana. La temporalidad circunstancial de la macabra fantasmagoría de las acusaciones de Hitler, hasta la blasfemia sacrílega de atribuirse darle una satisfacción al mismo Dios al perseguir a los judíos, solo fue la renovación, aunque inédita y extrema, de esa constante histórica de rechazo. No, los judíos no eran un enemigo a derrotar, no eran ninguna amenaza real ni potencial, ni siquiera por su pretendido poder económico e intelectual, por demás distribuidos a ambos lados de la contienda, como su misma población; y era por demás un contrasentido retórico y anticientífico el argumento de pureza racial. Ni eran los judíos una fuerza de resistencia, ni unos partisanos heroicos (salvo limitadas excepciones), ni siquiera unos mártires de religión o ideología.
Aún mas, en aquellos campos de exterminio (aunque también en las persecuciones, detenciones y escondites) se llegó a la depravación moral de los mismos reclusos, como nos hizo ver con dolor descarnado y hostil el mismo Primo Levi: el no aceptaba que se les llamara ni héroes ni mártires, pero en un giro retador de la ética, les tenía por inocentes, porque ante la destrucción de su dignidad, ya no podía haber culpa humana en sus colaboraciones, en sus traiciones, en sus renuncias. En los campos de exterminio se les hundió en el abismo del sin sentido, aunque eso ya vino preconizado por las leyes de Nüremberg, y como nos enseñó magistralmente Hannah Arendt, al analizar la banalidad del mal, se les impuso con una brutal fuerza de evidencia que solo por ser judíos, su trabajo no valía nada, ni sus capacidades, ni sus sufrimientos, ni sus relaciones, ni su vida, ni su muerte. Por eso Primo Levi se preguntaba, con respuesta anticipada, "si esto es un hombre". Y él mismo, que dedicó el resto de su vida al testimonio de este horror, se descubrió deshumanizado: "me he convertido en un superviviente de profesión, casi un mercenario", confesaba poco antes de suicidarse.

Por eso, me resulta insatisfactorio, incompleto y hasta tendencioso, que se presente el Holocausto como una lección histórica que debemos aprender para evitar que se repitan otras tragedias. Nada hay similar al Holocausto, ni siquiera en genocidios que superen el número de víctimas: en todos esos otros casos se busca destruir al enemigo, aunque sea del mismo pueblo, en razón de una ideología, de una política, de una economía, de una religión. Aquí, se busca destruir al pueblo judío, en razón de su identidad, de su dignidad humana. Si, por supuesto que tiene un valor de referencia paradigmático en el alerta sobre la perversidad de todo totalitarismo, en el alcance inhumano del odio de los hombres, en el valor sagrado de la vida humana, en las nefastas consecuencias de la cobardía de los indiferentes y la avaricia de los oportunistas calculadores. Serbia, Iraq, Libia, Sudán, Siria ... ¡qué escándalo y que dolor Siria! ¿hemos aprendido algo?

Pero insisto en que la lección propia por aprender de la Shoá sería la firme convicción de proteger a la comunidad judía de las inevitables reiteraciones históricas de su persecución, porque en ello se nos va el destino de la humanidad. Y no podría disculparnos de ese compromiso ni siquiera la constitución de su propio Estado, para que ellos mismos se protejan. A la vista de los sucesos recientes, ¡qué evidente resulta lo mal que hemos aprendido esa lección!: los frecuentes ataques homicidas contra judíos indefensos exhiben con estupor un renovado y feroz antisemitismo incluso en países garantes de su seguridad. Y el mismo Estado de Israel se encuentra rodeado de una frontera de amenazas de terrorismo y guerra islámica, y aún los líderes de las grandes potencias se congratulan de un acuerdo que pone en manos de enemigos declarados el poder nuclear para su destrucción. Y en nuestra misma tierra venezolana, cuyo pueblo recibió con fraternal entusiasmo al Caribia y el Königstein, los "barcos de la esperanza", no solo hemos expulsado al embajador de Israel, desde hace años, sino a más de la mitad de la población judía, entrañablemente venezolana.

Por eso renuevo mi vergüenza, personal, ante estos fracasos de los que me siento también responsable, cuando participo en estos actos, a los que sin embargo acompaño desde hace años, desde aquellas tímidas y reservadas conmemoraciones bajo la sinagoga de San Bernardino, con sus momentos de luz frágil de unas velas simbólicas y los sufridos lamentos de un kaddish, hasta las progresivas manifestaciones abiertas, públicas, de conferencias, conciertos y actos solemnes, mas recientes. Y es que con frecuencia, como experimentó tan crudamente Primo Levi y otros sobrevivientes, la memoria se convierte en barrera que impide alcanzar lo recordado, pues el testimonio habla con voz propia en vez de dejar hablar al ausente que se recuerda.

Por eso me pareció tan apropiado que hace unos días, cuando el papa Francisco visitó la Sinagoga mayor de Roma, se refirió a la deportación de más de mil hombres de la comunidad judía de Roma en Octubre de 1943 diciendo "deseo recordarles en mi corazón de modo particular: sus sufrimientos, sus angustias, sus lágrimas, no deben ser jamás olvidadas". Sabe latín el papa, y sabe de humanidad. Porque "recordar" remite a su origen en latín "cors, cordis", corazón: evocación de un tiempo en que se creía que la memoria residía en el corazón. Así, pienso que en estos actos, más que buscar aprender una lección de historia, necesitamos volver a "pasar por nuestro corazón" (ese es el sentido original de "re-cordar") los sufrimientos de la Víctimas de la Shoá, también los morales, para experimentar en carne propia la amenaza de destrucción de la dignidad humana, la nuestra también, si no hacemos algo por evitarlo, a tiempo y siempre.

Pero sería injusto no ofrecer un balance más equilibrado que sostenga la esperanza. Así, a modo de ejemplo, hace unos días, el Jerusalem Post nos traía el relato de Tal Bashan, una judía checa, hija de sobrevivientes, invitada a compartir una conferencia con Rainer Höss, si, el nieto del infame Rudolf Höss, comandante en jefe de Auschwitz (responsable directo del asesinato de al menos 500 mil judíos). A un rechazo inicial de tal invitación, siguió una apertura distante, motivada por el consejo prudente de su propia madre, de 92 años ("él no había nacido para entonces" le dijo). Y así, en reuniones previas al evento (que concentró a mil trescientas personas, y luego muchas más en su difusión por las redes informáticas) llegó a conocer como Rainer abandonó su familia a los 15 años, al conocer el pasado de su abuelo, pues su padre también mantenía un trato cruel con su esposa e hijos y una declarada aversión a los judíos, aún en los años '70, y Rainer luego de una juventud azarosa, que incluyó el alcohol y las drogas, constituyó una familia, se hizo chef, montó un negocio, tuvo tres hijos, pero su pasión irrefrenable fue indagar sobre el Holocausto, en archivos y entrevistas, y desde hace años se dedica exclusivamente, de modo personal y en colaboración con varias organizaciones, a testimoniar sobre su pasado y educar sobre la tragedia y significación del Holocausto, e incluso a identificar criminales de guerra que aún se encuentran ocultos. Con una estrella de David al cuello, regalo directo de un sobreviviente, Rainer Höss es uno de los muchos alemanes de segunda y tercera generación posterior al Holocausto, que han asumido responsablemente las consecuencias del pasado de sus familias y un compromiso inequívoco por custodiar a la comunidad judía, a pesar de un entorno agresivo e intimidante de mas de 360 mil nazis en su propio país, y sobre los 2 millones y medio, en la misma Europa.

Y esa Alemania no solo ha establecido programas de difusión y educación para mantener viva esa responsabilidad, sino que ha establecido generosos fondos de compensación, y se ha convertido en el tercer socio comercial de Israel (junto a Estados Unidos y China ). Así, si el pasado año, hacíamos aquí un justo reconocimiento a las delegaciones diplomáticas de los países cuyos ejércitos habían liberado en 1945 a los prisioneros de los campos de exterminio, pienso que es oportuno hacer un reconocimiento hoy a la delegación diplomática de Alemania, por su decidido compromiso de responsable rectificación histórica y solidaria con el pueblo judío, cuyos representantes aquí en Venezuela, han venido dando muy noble y destacada manifestación de esta misión.

Por otra parte, el pasado mes de diciembre, la Comisión del Vaticano para las Relaciones Religiosas con el Judaísmo, produjo un nuevo documento, con ocasión de los 50 años de la emblemática encíclica "Nostra Etate", que había supuesto un radical reinicio de la relación entre ambas religiones. Ya esta comisión había producido en 1998 un documento en el que reconocía el balance negativo de los 2000 años de relaciones judeo-cristianas, y la responsabilidad culpable de tantos cristianos en el antisemitismo a lo largo de los siglos, y en particular, en la barbarie de la Shoá, que se convirtió en un punto de quiebre definitivo para reconstruir la relación con el pueblo judío y su religión.

Ahora, después de tantos años de diálogo honesto y fecundo, tan promovido desde el comienzo por Juan Pablo II, este documento reitera la irrevocabilidad de la alianza de Dios con su pueblo Israel, y asume el intrínseco fundamento del cristianismo en el judaísmo, retomando las referencias a los judíos como "hermanos mayores" (según Juan Pablo II) y "padres en la fe" (según Benedicto XVI). No es ocasión aquí para desarrollar el alcance y profundidad teológicas de este nuevo documento, que tendrá un profundo impacto radical en la relación judeo-cristiana, como ya lo evidencia un extraordinario documento, de la misma fecha, elaborado originalmente por 25 rabinos ortodoxos de Israel, Estados Unidos y Europa, al que se han adherido rápidamente varios miles de rabinos, y en el que se señala "ya no somos mas enemigos, sino colaboradores inequívocos en articular los valores morales esenciales para la sobrevivencia y bienestar de la humanidad. Ninguno de los dos puede realizar la misión de Dios en este mundo por separado". No es de extrañar que en este novedoso contexto, apenas unos días después, el papa Francisco en su reciente visita a la Sinagoga mayor de Roma afirmará con su sencillez y humildad característica "de enemigos y extraños, nos hemos convertido en amigos y hermanos".

Que la Alemania que hizo surgir el nazismo, responsable - en el extremo de su perversión totalitaria y criminal - de llevar a cabo el horror de la Shoá; que la Iglesia Católica, custodia del cristianismo, en cuya civilización se desarrolló por siglos un feroz antisemitismo, hasta alcanzar el paroxismo de la Shoá; hayan rectificado de este modo y construido con el pueblo judío tal solidaridad y fraternidad, es sin duda una evidente señal de esperanza, aunque esté ocurriendo al tiempo del surgimiento de la terrible amenaza del fanatismo islámico, pero también aquí debemos sembrar y construir la esperanza posible, antes que sea demasiado tarde.

Cómo quisiera que también aquí, en mi país, aprovechando la necesaria y urgente reconstrucción de nuestra sociedad, arruinada durante años por una política irracional y totalitaria, encubridora de delincuentes, traidores y corruptos, sembradores de mentira, odio y división, pudiéramos de nuevo comprometernos en una eficaz protección de la comunidad judía: que actos como éste, en conmemoración de las Víctimas de la Shoá, - que distingue en acierto y nobleza al Concejo Municipal de Chacao y a su Alcalde - sean iniciativa de instituciones venezolanas que reconocen que la memoria viva del Holocausto es una necesidad universal, no una costumbre necrológica de las comunidades judías; y que este recuerdo se evidenciara cotidianamente, en una Plaza "Trudy Spira, Sobreviviente de la Shoá, venezolana"; en una universidad "Harry Osers, Sobreviviente de la Shoá, venezolano"; en un Centro Empresarial "Hillo Ostfeld, Sobreviviente de la Shoá, venezolano"; en un Complejo Deportivo "David Yisrael, Sobreviviente de la Shoá, venezolano"; y que en un día como hoy, en acto solemne, los Poderes Públicos Nacionales renovaran ante el Embajador de Israel en Venezuela su compromiso de solidaridad y fraternidad con el pueblo judío; y que en los liceos, en esta fecha, se distribuyeran estrellas amarillas con nombres de fallecidos en los campos de exterminio, para que nuestros estudiantes, adolescentes, se preguntaran y averiguaran "¿qué fue esto?", y que nuestras universidades presentaran estudios críticos de investigadores, en colaboración con instituciones internacionales, sobre las motivaciones, eventos y consecuencias de la Shoá; y que los grupos culturales nos acercaran con sus artes a la pasión de las tradiciones y creaciones judías, en testimonio del enorme potencial artístico que sucumbió en los campos de exterminio; y que nuestros medios de comunicación difundieran ampliamente estos mensajes, hasta que ninguno de nuestros ciudadanos pudiera ignorar esta tragedia de humanidad... y que miles de judíos, venezolanos, caminaran seguros por nuestros calles.

Todá rabbá! ¡Muchas gracias!

Concejo Municipal de Chacao
Conmemoración Anual de las Víctimas del Holocausto
Centro Cultural Chacao
28 de Enero de 2016

jueves, 11 de febrero de 2016

Embajador Stefan Herzberg: “Comprendamos la presencia de la cultura judía como un enriquecimiento”


"Distinguidos presentes:

Quisiera expresar mi agradecimiento a Espacio Anna Frank, así como a las demás instituciones participantes, por el evento de hoy para conmemorar la liberación del campo de concentración de Ausschwitz el 27 de enero de 1945. Es para mí un gran honor tener la oportunidad, en mi calidad de representante del país responsable por la muerte de millones de judíos, de pronunciar algunas palabras. Quisiera hacer tres observaciones.

En primer lugar, quisiera honrar con una reverencia a los sobrevivientes que hoy se encuentran entre nosotros. Les agradezco las narraciones acerca de los campos de exterminio, las cuales me han conmovido profundamente. Éstas me han aclarado la importancia que tiene el que nosotros los alemanes hayamos decidido en 1996 y las Naciones Unidas en 2005, celebrar el 27 de enero de 1945 como Día de Conmemoración de las Víctimas del Nacionalsocialismo. El Presidente Federal, el señor Gauck, expresó el año pasado a este respecto: “No hay identidad alemana sin Auschwitz. Recordar el Holocausto es cosa de todos los ciudadanos que viven en Alemania”. Y la Canciller Federal, la señora Merkel, ha inaugurado esta semana una exposición en el Museo Alemán de Historia. Allí se han expuesto más de 100 cuadros que fueron creados en los campos de concentración y que por primera vez pueden ser apreciados fuera de Israel gracias al apoyo de la organización Yad Vashem. La Canciller Federal subrayó en esta ocasión que la conmemoración del Holocausto debía ser entendida como parte de la memoria nacional.

Esta conmemoración –y he aquí mi segunda observación– debe ser entendida por nosotros los alemanes como una responsabilidad para el futuro también. Este 27 de enero nos motiva a preguntarnos si nuestros conciudadanos judíos están expuestos a hostilidades antisemitas. El Embajador de Israel en Berlín lo ha afirmado categóricamente y esta semana ha hablado de un incremento del antisemitismo en toda Europa. Lamentablemente, ello también aplica a Alemania. Además del número de abusos por parte de la extrema derecha, el flujo de refugiados nos causa grandes preocupaciones. Por una parte, le dan un empujón a aquellas fuerzas que se oponen con motivos racistas no solo a los refugiados musulmanes, sino también a los conciudadanos judíos. Y por otra, los refugiados proceden principalmente de países en los cuales el exterminio del Estado de Israel es una parte de importancia en la educación. En este punto, no debemos caer en recriminaciones globales contra grupos individuales. La discusión actual acerca de las agresiones sexuales contra mujeres la noche del 31 de diciembre en Alemania demuestra lo difícil de esta situación. Sin embargo, continúa siendo una tarea central, tal como lo manifestó la Canciller Federal esta semana: “Combatir el antisemitismo y no permitir compromisos”.

Y tercero, en Alemania intentamos transmitir el importante aporte que desde siempre ha realizado el Judaísmo a las ciencias, la cultura y al desarrollo económico de Alemania. Nos complace que muchos jóvenes israelitas hayan ido a Berlín y que, con su presencia y compromiso, hayan reanudado estas tradiciones. Se trata de un cometido social para nosotros los alemanes y consiste en integrar a personas de diversas culturas y religiones. Ante esta ola de refugiados, la tarea es ímproba, pero aislando y rechazando más bien perdemos. ¡Comprendamos la presencia de la cultura judía como un enriquecimiento!

Es mi deseo que esta última constatación encuentre validez más allá de Alemania, también en Venezuela. Se lo debemos a las víctimas del Holocausto".


Excelentísimo Sr. Stefan Herzberg
Embajador de Alemania en Venezuela
Discurso pronunciado en el marco de In memoriam 2016
Domingo 31 de enero de 2016

Embajador Silvio Mignano: “Todos fuimos víctimas”



"Cruzamos, a la mitad del siglo pasado, tiempos oscuros, tiempos en los cuales el lema Homo homini lupus se hizo tan cruel y real que los lobos, las fieras, habrían empalidecido y se habrían ofendido por la comparación con el género humano. Vimos pasar esos tiempos congelados, aterrorizados, inmóviles y enmudecidos dentro de escondites, tras las rejas, los árboles, los huecos entre tablas de una barraca o de una prisión, esperando que nadie se percatara de nuestra existencia, esperando borrar nuestra existencia por el terror que ella sola, con su consistencia de sombra, de esqueleto, de aire, pudiera traicionarnos y hacernos víctimas del Holocausto. Esperando que así, invisibles, pudiéramos cruzar ese tiempo de fieras y dejar que hubiera terminado.

Todos fuimos víctimas; algunos, sin embargo, fuimos también pávidos cómplices o atroces culpables. En ese tiempo, el silencio ya era pasivo, el silencio significaba negar la ayuda a quien la andaba buscando, sin contar ya con la fuerza de su propia voz.

Así se perdieron amores, pasiones, genio; también se perdió la vida de cada día, la pequeña felicidad que es derecho de todos. Se perdió un patrimonio de experiencias y memorias, de deseos y pensamientos. Nunca más podríamos reconstruir estos mundos interiores, el dibujo de los recuerdos, el encaje de las sensaciones. Por siempre quedaron perdidos, por siempre son un universo que añoramos, por siempre quedaron como la nostalgia de unas riqueza que nosotros, pávidos o crueles, callados o violentos, cancelamos.

Luego vino un tiempo en el cual unos hombres más valientes que otros, más honestos que otros, más nobles que otros, se alzaron y lucharon. Lucharon contra la bestia, lucharon contra la imposible pero real infamia que estaba ocurriendo, lucharon para derrotar la bestia y liberar a sus víctimas, para salvar a las almas inocentes que aún se pudieran rescatar, y para rescatar, guardar y celebrar la memoria de los que ya no se podían salvar. Llegó el tiempo de la lucha, del renacimiento de la Humanidad.

Finalmente llegó el tiempo en el cual los hombres, ya no lobos, pudieron reconstruir la mutua confianza, pudieron redescubrir el hecho de ser hermanos, hijos y padres, ser todos brotes de una misma vegetación hermosa, de las plantas que conforman con sus múltiples formas el jardín del género humano. Pudieron reconocer en los rostros de los otros, en sus facciones, en sus ojos, en la curva de sus labios, a sí mismos. Reconocer su propia existencia en el otro. Reconocer la belleza de no ser puros, de ser irremediable y felizmente mestizos.

Aprendimos nuevamente a saborear la música, a tocar los colores de un cuadro y las líneas de un dibujo, a escuchar las palabras de una narración o los versos de una poesía.

Sin embargo, también supimos entonces que ninguna certeza es eterna si no la defendemos, que ninguna vida es salva si no la guardamos, que ninguna atrocidad es irrepetible si no rescatamos la memoria. Supimos –y sabemos– que la memoria es la fuerza más suave y, a la vez, más poderosa que el hombre puede recibir, y que la memoria es un lugar donde es bello habitar, es la patria común. Esta patria común, hoy en día, esta noche, es lo que nos comprometemos todos juntos a proteger.

Supimos, y sabemos hoy en día, que la memoria tiene palabras y notas, que es música y canto, y en esta música y en este canto vivirán los que sobrevivieron y los que se perdieron, vivirán por siempre libres los que aman".


Excelentísimo Sr. Silvio Mignano
Embajador de Italia en Venezuela
Palabras pronunciadas en el marco de In memoriam 2016
Miércoles 27 de enero de 2016

lunes, 8 de febrero de 2016

Sobre el deber de la memoria: un trascendental reconocimiento de los municipios Chacao y Sucre

Recientemente, con ocasión del Día Internacional de Conmemoración anual en memoria de las víctimas del Holocausto, los Concejos Municipales de Chacao y Sucre dedicaron Sesiones Especiales a honrar esta fecha. Ambas instancias promovieron acuerdos que buscan establecer y crear conciencia en la ciudadanía sobre la trascendencia de esta conmemoración. Para Espacio Anna Frank es motivo de orgullo hacerse eco de estos acuerdos, tal como fueron consignados en las respectivas Gacetas Municipales:

Acuerdo 010-14. Gaceta Municipal N° 047-01/2014
Documento en el cual el Concejo Municipal del Municipio Sucre del estado bolivariano de Miranda, acuerda recordar y reconocer el 27 de enero como el Día Internacional de Conmemoración anual en memoria de las víctimas del Holocausto en atención a las resoluciones 60/7 (ONU) y 61 (Unesco).

Acuerdo 012-14. Gaceta Municipal N° 035-01/2016
Documento en el cual el Concejo Municipal del Municipio Sucre del estado bolivariano de Miranda, gracias a la gestión del Concejal Maykel Gabay, acuerda realizar una sesión especial en la que reconocerá la labor de importantes personas y organizaciones que han contribuido con la sensibilización de la ciudadanía en pro de luchar contra la discriminación y el antisemitismo: Trudy Spira (Z’L), Sra. Raquel Spira de Margulis, la CAIV, YAD VASHEM y Espacio Anna Frank.

miércoles, 3 de febrero de 2016

Caracas rindió homenaje a las víctimas del Holocausto


La Conmemoración Anual en Memoria de las Víctimas del Holocausto cobró forma en Caracas a través del concierto In Memoriam, que la Organización de Desarrollo Social Espacio Anna Frank viene organizando desde 2011 y que en esta oportunidad convocó a un numeroso público en las dos funciones previstas.

El programa estuvo conformado por obras de compositores judíos como Joseph Achron, Ernest Bloch y Max Bruch, así como por el Ciclo “De Poesía Judía Popular” de Dmitri Shostakovich, que por primera vez se interpretó en Venezuela. También se presentaron tradicionales canciones sefardíes, el Himno de los Partisanos, el conocido “Va pensiero” de la ópera Nabucco de Giuseppe Verdi y una Fantasía Hebrea conformada por conocidas canciones populares israelíes.

Los intérpretes del evento fueron la actriz Mercedes Benmoha, el pianista Carlos Urbaneja Silva, el violoncelista Germán Marcano, el guitarrista Rubén Riera, el acordeonista Nissim Cojocaru, los violinistas Gianfranco Garofalo Alfano, Victoria Navarro y María Alejandra Jiménez Guillén, la laudista Doris Benmamán, la percusionista Karjelin Licet Chacón, y los cantantes Sara Catarine, Laura Medeleine Díaz y Gilberto Bermúdez, con el acompañamiento musical de los alumnos de la Escuela de Música Mozarteum de Caracas y el Coro de Cámara OperAlcance, bajo la dirección musical del maestro Daniel Gil.

Con su presencia y apoyo, el numeroso público que plenó las salas de conciertos del Centro Cultural BOD de la Castellana y de la Asociación Cultural Humboldt de San Bernardino contribuye a divulgar el significado y dimensiones del Holocausto, un crimen sin parangón en la historia de la Humanidad, y a sensibilizar a las nuevas generaciones sobre los peligros del totalitarismo, para evitar que hechos similares puedan repetirse en algún lugar del mundo.

El concierto In Memoriam de este año contó con el invalorable apoyo de las embajadas de Alemania, Italia y Argentina y el Comité Venezolano Yad Vashem.


Todos somos sobrevivientes del Holocausto

Como antesala de ambos conciertos se realizó un breve pero emotivo acto protocolar, con la participación de oradores de orden que reflexionaron sobre los hechos históricos vinculados a la Shoá, y sobre el presente y futuro de una Humanidad siempre expuesta los horrores del totalitarismo.

El profesor Néstor Garrido, quien en representación de Espacio Anna Frank tuvo a su cargo la presentación de ambos conciertos, expresó que aún “hoy, aunque no lo admitan, el totalitarismo sigue vigente como seducción: a veces se manifiesta en los que cortan cabezas de cristianos en el Medio Oriente, en los que se mofan de sus compañeros de clase por ser amanerados, o en los que hoy en día solo se escandalizan cuando las víctimas del terrorismo son europeas y no israelíes”.

Al recordar los padecimientos y pérdidas del Pueblo Judío durante la Shoá y lo que significó la liberación de los prisioneros de los campos de concentración, Garrido expresó que de alguna manera “todos nosotros sobrevivimos a los campos de Chelmno, Sobibor, Majdanek, Treblinka, Belzek y Auschwitz para dar testimonio de esto y no solo para recordar esos horrores”.

En la función del 27 de enero, el orador invitado fue el Excelentísimo Señor Silvio Mignano, Embajador de Italia en Venezuela, quien se paseó por ese período oscuro de la Humanidad durante la Segunda Guerra Mundial y lo que representó la solución final para los nazis.

Con la frase “cruzamos, a la mitad del siglo pasado, tiempos oscuros, tiempos en los cuales el lema Homo homini lupus se hizo tan cruel y real que los lobos, las fieras, hubieran empalidecido y se hubieran ofendido por la comparación con el género humano”, comenzó su intervención en el acto protocolar de ese día, para culminar con una visión esperanzadora acerca de la sociedad que surgió a partir del fin de la guerra.

“…también supimos entonces que ninguna certeza es eterna, si no la defendemos, que ninguna vida es salva, si no la guardamos, que ninguna atrocidad es irrepetible, si no rescatamos la memoria. Supimos, y sabemos, que la memoria es la fuerza más suave y a la vez más poderosa que el hombre puede recibir, y que la memoria es un lugar donde es bello habitar, es la patria común. Esta patria común, hoy en día, esta noche, nos comprometemos todos juntos a proteger”, expresó el embajador italiano para finalizar su intervención.

El domingo 31 habló para los concurrentes el Excelentísimo Señor Stefan Herzberg, Embajador de Alemania, quien manifestó su agradecimiento y respeto por los sobrevivientes del Holocausto, quienes con su testimonio han logrado sensibilizar a la comunidad internacional para que estén atentos a las señales de surgimientos de gobiernos totalitarios.

Expresó que “en Alemania intentamos transmitir el importante aporte que desde siempre ha realizado el judaísmo a las ciencias, la cultura y al desarrollo económico de Alemania. Nos complace que muchos jóvenes israelitas hayan ido a Berlín y con su presencia y compromiso hayan reanudado estas tradiciones. Se trata de un cometido social para nosotros los alemanes y consiste en integrar a personas de diversas culturas y religiones. Ante esta ola de refugiados, la tarea es ímproba, pero aislando y rechazando más bien perdemos. Comprendamos la presencia de la cultura judía como un enriquecimiento”.

Para ver el álbum de imágenes de ambos conciertos pueden ingresar a https://www.facebook.com/media/set/?set=a.997059463695213.1073741852.162111843856650&type=3 

miércoles, 13 de enero de 2016

In memoriam 2016: música para recordar a las víctimas del Holocausto



Espacio Anna Frank presenta su tradicional concierto In memoriam, que se realiza en el marco de la Conmemoración Anual en Memoria de las Víctimas del Holocausto, en atención a que fue un 27 de enero (de 1945) cuando se llevó a cabo la liberación del mayor campo de exterminio nazi, Auschwitz-Birkenau (Polonia), hecho que puso fin al peor atentado contra la integridad del ser humano que se recuerde en la historia moderna.

Un grupo de destacados artistas nacionales ofrecerá sus interpretaciones de obras del repertorio tradicional judío, así como de piezas de conocidos compositores académicos inspiradas en la cultura hebrea. En esta oportunidad estarán en escena la actriz Mercedes “Pachula” Benmoha, el pianista Carlos Urbaneja Silva, el violoncelista Germán Marcano, el guitarrista Rubén Riera, la laudista Doris Benmamán, el acordeonista Nissim Cojocaru y los cantantes Sara Catarine, Laura Madeleine Díaz y Gilberto Bermúdez, con el acompañamiento musical de los alumnos de la Escuela de Música Mozarteum de Caracas y el Coro de Cámara OperAlcance, todos bajo la dirección musical del maestro Daniel Gil.

Las presentaciones programadas para este año se realizarán en la Sala de Conciertos del Centro Cultural BOD en La Castellana, el miércoles 27 a las 7 pm, y el domingo 31, a las 11 am, en el Teatro Alexander von Humboldt de la Asociación Cultural Humboldt, ubicada en San Bernardino. La entrada es gratuita y el acceso a ambas salas se hará por orden de llegada hasta completar el aforo total, por lo que se sugiere arribar con antelación a ambos espacios.

Cabe destacar que el Teatro Alexander von Humboldt contará con un dispositivo especial de seguridad para que los asistentes puedan estacionar sus vehículos en las inmediaciones de la Asociación Cultural Humboldt.

La realización de este evento ha sido posible gracias al apoyo de las embajadas de Alemania, Italia y Argentina y el Comité Venezolano Yad Vashem.


Día Internacional de Conmemoración Anual en Memoria de las Víctimas del Holocausto

El 1º de noviembre de 2005, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la resolución 60/7 en la que designó la fecha del 27 de enero como Día Internacional de Conmemoración Anual en Memoria de las Víctimas del Holocausto, para recordar la liberación de los cautivos en Auschwitz, el mayor campo de exterminio nazi, realizada el 27 de enero de 1945.

Tras la aprobación de la resolución, Kofi Annan –para entonces Secretario General de la ONU– describió este día especial como “un importante recordatorio de las enseñanzas universales del Holocausto, atrocidad sin igual que no podemos simplemente relegar al pasado y olvidar”.

Los horrores de la Segunda Guerra Mundial dieron lugar a la creación de las Naciones Unidas. El respeto de los derechos humanos, sin hacer distinción por motivos de raza, sexo, idioma o religión, es uno de los mandatos fundamentales previstos en su Carta.