jueves, 12 de marzo de 2015

La mirada de las víctimas: doloroso celaje en una novela de Ana Teresa Torres



"Y es entonces cuando ocurre el error del aire. El error del aire es que siempre oculta la desaparición de alguien que ha sido erradicado. Entonces ellos preguntan: «¿Cuál error? Aquí hay sólo aire, transparencia». Lo transparente no puede ocultar lo opaco y un cuerpo es siempre opaco. Ellos no ven los cuerpos opacos, sólo ven el aire y por eso es necesario que nosotros, los testigos de los errores del siglo veinte, mantengamos en nuestros ojos la visión de todo lo opaco erradicado. Yo veo constantemente en mis ojos los ojos de tantos niños fotografiados en ellos, de los niños sobrevivientes que buscaban un lugar en el mundo, niños que llegan a lugares extraños, de ojos pálidos; niños asombrados, rotos, que escapan en larguísimos trenes y lejanos barcos; veo sus rodillas amoratadas y sus brazos abrigando el frío imposible, veo sus ojos desgarrados, que miran por última vez a otros ojos que también los miran por última vez. El mundo está lleno de últimas miradas, de un dolor de ojos de no verse más, de ojos que quieren verse, pero entre ellos hay casas que se derrumban, hay balas que silban, hay bombas que estallan, hay cuerpos que caen. Por eso es necesario, queridos amigos, que no olvidemos los ojos de Anna Frank, porque el horror de los ojos de Anna Frank es aún el horror ingenuo".


©Ana Teresa Torres, Vagas desapariciones (Alfa, 2011)

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