jueves, 3 de noviembre de 2011

Cine

Cabaret Berlín:
Una película 
y su directora en Caracas


La cinetertulia de este próximo sábado (Cinex Centro Lido, 10 am, entrada libre), nos enorgullece doblemente. Por un lado proyectaremos una película de suma importancia, Cabaret Berlín, la escena salvaje y por otro, contaremos con la presencia de su directora, Fabienne Rousso-Lenoir, quien vino a Caracas para participar en el V Festival Internacional de Cine Judío de Caracas

Cabaret Berlín: La escena salvaje
Cabaret-Berlin: Die wilde Bühne 1919-1933
Alemania y Francia / 2010
Alemán con subtítulos en español
70 minutos
Documental
Dirección: Fabienne Rousso-Lenoir
Narrador: Ulrich Tukur

Cabaret Berlin, la escena salvaje, documental musical estructurado como un show de cabaret, muestra la verdadera historia de los cabarets berlineses de los años veinte, narrada íntegramente a partir de archivos audiovisuales raros e inéditos ensamblados excepcionalmente por Fabienne Rousso-Lenoir: películas alemanas de directores como Fritz Lang y Friedrich Wilhelm Murnau; operetas de la época, recortes de prensa y secuencias de documentales, dibujos animados y películas domésticas, así como fotografías, fotomontajes, pinturas y dibujos. La película nos permite echar un vistazo a uno de los aspectos más interesantes de la República de Weimar, entre el fin de la Primera Guerra Mundial y la llegada de los nazis al poder (1919 -1933), cuando Berlín era el centro de atención de artistas e intelectuales y una creatividad sin precedentes hicieron de Berlín la capital de la Modernidad. Tienen protagonismo en la película renombrados artista como Marlene Dietrich, Margo Lion, Lotte Lenya, Valeska Gert, Kurt Gerron y Paul Grätz, con textos de Friedrich Holländer, Bertolt Brecht, Kurt Weill y Rudolf Nelson entre otros. El actor y cantante alemán Ulrich Tukur (protagonista de La vida de los otros, ganadora del Oscar en 2007 como mejor película extranjera) actúa como una suerte de maestro de ceremonia que enlaza los elementos que componen el collage de esta cinta que resulta una joya histórica, pero sobre todo una muestra de belleza que no deja al espectador ajeno al pasado y a ese mal que aún puede apoderarse del porvenir.
Recientemente obtuvo el premio “Avner Shalev Yad Vashem Chaiman’s” en el 27 Festival Internacional de Cine de Jerusalén y el Premio a la Mejor Edición en el 8vo Festival Internacional de Cine Judío de Varsovia.


"Las cosas van tan mal 
que es necesario aprender a reír"
©Por Daniel Fermín / EL UNIVERSAL
dfermin@eluniversal.com


A Fabienne Rousso-Lenoir se le escapó algún "boludo". El argentinismo la delató: la cineasta francesa vivió un tiempo en Suramérica. Por eso habla tan bien español. Por eso le entusiasma que su último filme, Cabaret Berlín: la escena salvaje, se estrene en Venezuela.
El documental de la parisina, que forma parte de la programación del Festival de Cine Judío (que empieza el 3 de noviembre), es un musical estructurado como un show de cabaret, que refleja la historia artística berlinesa de los años 20. Está hecha con retazos de archivos: películas de la época, recortes de prensa, fotos. Un collage con aires teatrales.
Así, el espectador verá un film que muestra con alegría una era de desasosiego (la República de Weimar, 1919-1933). "La película insiste en el lado creativo. Berlín era la capital intelectual de Europa. Y el cabaret era el lugar donde se encontraba la vanguardia artística. También ahí se decretaba la situación política", dijo la directora.

-Cabaret Berlín no es una clase de Historia. Es como un ameno viaje en el tiempo a la Alemania de la época
-Sí. Es mi manera de tratar los archivos. No los trato como si fueran cosas muertas o con una vista distanciada del tiempo. Es la actualidad de aquel entonces. A mí lo que me interesa de mi trabajo con archivos es volver a mostrar la emergencia del momento. Poner al espectador en situación de ver qué pasaba en esa época.

-Y las imágenes se conectan con ironía. ¿El truco consiste en reír sin llorar?
-Es una sátira: Las cosas van tan mal que es necesario aprender a reír sin llorar. Yo concebí la película como un espectáculo de cabaret. A tal punto que después de haberla hecho, ya trabajo en un proyecto para el teatro. Vino un joven dramaturgo al que la película le gustó tanto que quiere hacer una adaptación. Es que mucha gente que vio la película la encontró muy actual. Al menos en Europa, no sé si pase en Venezuela, por la inflación, la especulación, la situación económica que vivimos en Europa.

-Y aquí es peor
-(Risas) En todo el mundo, entonces. Mucha gente me preguntó si lo había hecho a propósito. La verdad es que a medida que compaginábamos la película, nos dimos cuenta que el texto también podía ser aplicado a los días de hoy.

-El documental es un género poco comercial; el musical también. Y usted mezcla los dos, ¿por qué?
-Por que a mí me gusta muchísimo la música. Pienso que la música marca un tiempo, más allá de las clases sociales. Es un testimonio muy importante de la historia que no se toma en cuenta. A través de las canciones se vinculan cosas, pero las del cabaret berlinés eran políticas. Esas canciones fueron también la primera expresión del antimilitarismo. También me gustan películas históricas, trabajar con archivos e investigar por el lado musical. Me parece muy rico, siempre encuentro correspondencias entre historia y música.

-¿Significa algo para usted que Cabaret Berlín se estrene aquí en Venezuela?
-Yo viví en América del Sur. Además, escribí un libro sobre América Latina, que lamentablemente no fue traducido al castellano. Bolívar es un personaje al cual yo le tengo muchísimo cariño. Es muy importante que se estrené allá.

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