martes, 1 de noviembre de 2011

Cine

Películas 
para seguir pensando el mundo

Escritores de la libertad (Freedom Writers, 2007) 
Bajo la dirección de Richard LaGravenese y con las magistrales actuaciones de Hilary Swank, Patrick Dempsey, Imelda Staunton y Scott Glenn, esta película está basada en la historia real de la maestra Erin Gruwell, cuyo primer trabajo como maestra en una peligrosa preparatoria de Los Ángeles la puso en contacto con jóvenes cínicos y agresivos que veían la escuela como una pausa fugaz entre sus guerras étnicas y vidas criminales. El instituto se encuentra en una zona mayoritariamente próspera, pero los alumnos asignados al aula 203 son los clasificados como casos perdidos, imposibles de enseñar; un grupo de “intocables” que deben superar todo tipo de circunstancias: pobreza, mala educación, historial criminal, drogadicción, padres en la cárcel y dependencia de pandilleros. Sin embargo, a base de tenacidad y buenas ideas, Gruwell encontró el modo de interesar a los jóvenes en sus clases y hacerlos apreciar la educación que recibían, a través de la literatura testimonial y los diarios de vida que les hace escribir. Los chicos descubrirán un mundo fuera del ghetto y ella aprenderá que la realidad es más compleja que sus sueños personales.


La Ola (Die Welle, 2008) 
Durante un proyecto semanal, el profesor Rainer Wenger (Jürgen Vogel) enseña a los estudiantes de su clase el tema de la autocracia como forma de gobierno. Los estudiantes se muestran escépticos ante la idea de que pudiera volver una dictadura como la del Tercer Reich en la Alemania de nuestros días y creen que ya no hay peligro de que el nacionalsocialismo vuelva a hacerse con el poder, porque a pesar de haber pasado décadas, las nuevas políticas y tecnologías arbitrarían el proceso de un mandato nuevo autocrático. El profesor decide empezar un experimento con sus alumnos para demostrar lo fácil que es manipular a las masas. A través de su lema: "fuerza mediante la disciplina, fuerza mediante la comunidad, fuerza a través de la acción, fuerza a través del orgullo", haciendo hincapié en ello, de tal forma que cada día los alumnos siguieran una nueva regla. El interés por la forma de cómo se ejecutaban esas clases creció, haciendo que jóvenes de otros cursos se cambiaran de aula hasta ser un curso numeroso, derivando en fanatismo. En apenas unos días, lo que comienza con una serie de ideas inocuas como la disciplina y el sentimiento de comunidad se va convirtiendo en un movimiento real: LA OLA. Al tercer día, los alumnos comienzan a aislarse y amenazarse entre sí. Cuando el conflicto finalmente rompe en violencia durante un partido de water polo, el profesor decide no seguir con el experimento, pero para entonces es demasiado tarde, LA OLA se ha descontrolado...


Sostiene Pereira (1996) 
Película filmada en Italia por el director Roberto Faenza en 1996 basada en la novela del mismo nombre de Antonio Tabucchi. Una narración de un tránsito en la vida de un periodista viejo ya, viudo, inserto en una vida protocolar y monótona que se mueve dentro de un ambiente burocrático y la soledad, hasta el punto que sus pensamientos sólo los comparte con la fotografía de su esposa muerta. En fin, se trata de un hombre que ha llegado a un estadio de su vida en el que reina la resignación: nada nuevo puede ocurrir fuera de una cotidianidad repetitiva, sólo que ésta ocurre en una determinada época histórica, en la Europa de 1938, inmersa en la ideología nazi y fascista, en una Portugal bajo el régimen dictatorial de Salazar, uno de los regímenes más largos y complejos; mientras, el país vecino, España, se desangra en la terrible Guerra Civil. Pereira está obsesionado con la muerte y habiéndosele entregado la dirección de la sección cultural de su periódico se dedica a escribir obituarios de intelectuales que mueren o artículos sobre aquéllos que dejaron de existir tiempo atrás. Es decir, Pereira pretende de esta manera aislarse del presente, pese que eso le resulta imposible porque no puede olvidar experiencias fortuitas que hasta cierto punto no dejan su consciencia en paz. Un día decide emplear a un asistente comprometido con la causa republicana y que se rebela junto con su novia contra el autoritarismo que se vive en Portugal. Allí comienza realmente la trama de la película. Tratar de mantenerse al margen: miedo a comprometerse, puede sucederle desde perder el empleo hasta ser encarcelado e incluso perder la vida. Sin embargo, llega el momento en que los sucesos lo obligan a asumir lo que podría calificarse de valentía moral, la que debe ostentar toda persona que prefiere la muerte antes que perder la dignidad. La vergüenza puede ser más poderosa que el miedo y uno tiene que sentir esa vergüenza cuando se queda sin hacer nada ante lo inaceptable. Dice Tabucchi: “Cuando un crimen ofende la naturaleza humana nos ofende también a personalmente, te sientes al mismo tiempo escandalizado y culpable”. Y Hanna Arendt lo complementa: “Cuando se impone el silencio, al punto que los medios sólo repiten lemas, es que entramos en el mundo deshumanizado de los totalitarismos, donde impera hasta tal punto el mal que se banaliza”

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada