viernes, 7 de octubre de 2011

Poesía

Tomas Tranströmer:
Premio Nobel de Literatura 2011


El poeta sueco Tomas Tranströmer, de 80 años, psicólogo de formación, fue galardonado este jueves con el premio Nobel de Literatura "porque mediante imágenes densas, límpidas, nos da un nuevo acceso a la realidad", anunció la academia sueca.
"La mayor parte de la colección poética de Tranströmer está impregnada de ahorro, de concreción y de metáforas expresivas", añade la academia.
Un crítico sueco definió los poemas de Tranströmer como «oraciones laicas» y su estilo introspectivo fue descrito por la revista 'Publisher Weekly' como «místico, versátil y triste». Para su editor sueco, la poesía de Tranströmer es «un análisis permanente del enigma de la identidad individual frente a la diversidad laberíntica del mundo».
El poeta sueco sufrió en 1990, después de publicar decenas de antologías y de ser uno de los poetas más traducidos en el mundo, una apoplejía que le dejó parcialmente paralizado y afásico y que le obligó a reducir sus actividades. Ya antes y en paralelo a su creación poética, había trabajado con jóvenes delincuentes, con toxicomaníacos y con personas con discapacidad.
“Considerado como muy poético y poco político, en las muy politizadas décadas de los sesenta y setenta sus colegas suecos más jóvenes lo acusaron de estar de espaldas a las cuestiones más candentes de su tiempo, y criticaron la proximidad de su poesía con Horacio y su lejanía de la realidad social.”, señala el diario El Norte de Castilla.
He aquí dos poemas de Tomas Tranströmer.

NOCTURNO
Por un pueblo conduzco de noche, las casas aparecen
En el resplandor de mis luces – ellos están despiertos, desean beber.
Casas, galpones, letreros, vehículos abandonados –es ahora
Se visten ellos mismos en vida. La gente duerme:
Algunos pueden dormir en paz, otros con semblantes tensos
Como si estuviesen estrenando para la eternidad
No osan soltarse completos a pesar que su sueños son pesados.
Descansan como barreras caídas cuando cruza el misterio.
Afuera del pueblo el camino se alarga entre los árboles del bosque
Y los árboles los árboles en silencio entre ellos
Tienen el color teatral que tiene el brillo del fuego
¡Qué claras son sus hojas! Me persiguen hasta mi hogar.
Me acuesto a dormir, veo imágenes desconocidas
Y signos suben solos detrás de las pupilas
En la oscuridad de la muralla. En la rendija entre en vela y el sueño
una gran carta intenta colarse en vano.

TORMENTA
De pronto el caminante halla aquí el viejo
roble gigante, como un alce convertido en piedra
con su ancha copa ante fortaleza verde negra
del mar de septiembre.
Tormenta del norte. Es el tiempo cuando las serbas
Maduran. Despierto oye en la oscuridad
Las constelaciones estampadas
En lo más alto del roble

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