viernes, 2 de septiembre de 2011

Septiembre, Mes de la coexistencia

Decálogo de la coexistencia
© Marianne Kohn Beker


Afiche ganador del Salon de la Coexistencia 2010
Carolina Lara Díaz

1) Aprende a ponerte en el zapato del otro, para poder consentir, convivir y compartir con él y –de esta manera- comprometer tu tiempo y disposición para irle al encuentro y ayudarlo a sobreponerse de sus dificultades.

2) Aprende a respetar las costumbres y tradiciones diferentes de las tuyas, que no atenten contra la dignidad y la libertad de cada ser humano, que son las bases fundamentales de la coexistencia, para que la convivencia con los demás sea armoniosa y la fusión de las diferencias contribuya al enriquecimiento espiritual y cultural recíprocos.

3) Aprende a aceptar la pluralidad y la diversidad, para que el mundo sea más justo y los seres humanos seamos más solidarios en congregar y conformar una comunidad fraterna colaboradora, comprensiva y responsable para alcanzar el mayor bienestar posible, especialmente el de aquéllos que han sido golpeados por el infortunio.

4) Aprende que la cohesión es la conciencia del poder de la unión, y que la coincidencia de anhelos y necesidades comunes son la clave de una sociedad sana que valora la paz, la cual –a su vez- permite construir futuro para las próximas generaciones.

5) Aprende que una colectividad confederada para luchar por la justicia y la inclusión se conmueve y reconforta a quienes necesitan ayuda por cualesquiera que sean las circunstancias.

6) Aprende que la coexistencia exige comunicar y comunicarse por todos los medios físicos y virtuales a nuestra disposición. El diálogo, el coloquio la conversación y la misiva cordiales son las mejores armas para la solución de conflictos y problemas.

7) Aprende a compadecerte, condolerte y apoyar a quienes en momentos difíciles necesitan saber que no están solos, y cuentan con el respaldo, la colaboración y el compañerismo de sus semejantes.

8) Aprende a contentarte, felicitarte por los logros de otros. De ellos depende que haya más progreso y mayor bienestar.

9) Aprende a compartir lo que a ti te sobra y a tu congénere le falta, sea material, emocional o espiritualmente. Y aprende a confiar en tus semejantes para que ellos también confíen en ti-

10) Trata de esparcir estos preceptos por el mundo entero: en el hogar, el colegio, el trabajo y en las asociaciones públicas y privadas, y transmítelos de generación en generación para asegurar que la vida humana continuará, mejorará y se afianzará con el paso de los años gracias al aporte común y continuado de todos.

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