miércoles, 20 de julio de 2011

De otras historias

La tienda por departamentos 
Macy’s e Israel
Historia narrada por Marilyn Kane
Fuente: Israeli Fronline
Traducción: Carlos Armando Figueredo para este Blog


Nueva York en 1912

Una pequeña porción de la historia judía le da mucho sentido a la “suerte” y al “destino” de Macy’s e Israel durante el Siglo XX: dos de los más ricos y famosos hombres en los Estados Unidos eran un par de hermano llamados Nathan e Isidor Strauss, propietarios de la la tienda por departamentos Macy’s y fundadores de la cadena A&S (Abraham & Straus); esos hermanos eran multimillonarios famosos por su filantropía y activismo social.
En 1912, los hermanos y sus esposas viajaban por Europa, cuando Nathan, el sionista más ardiente de los dos, dijo un día impulsivamente: “Oye, ¿por qué no vamos a Palestina?”

Isidor y Nathan Strauss

Israel no era el destino turístico que es hoy. Su población estaba asolada por la enfermedad, el hambre, y la pobreza; pero ambos hermanos tenían un fuerte sentido de solidaridad con sus hermanos menos favorecidos, y querían visitar igualmente los centros de salud y bienestar a los que habían donado millones.
Sin embargo, después de una semana como turistas, Isidor Straus dijo que ya era suficiente. “¿Cuántos camellos, abrigos y yeshivots puede uno ver? Ya tenemos que irnos, decretó con marcada impaciencia en su voz. Pero Nathan no cedió frente a la orden imperativa de su hermano. No se trataba de que no se daba cuenta de las dificultades que lo rodeaban; era precisamente por ellas que quería quedarse.
A medida que tomaba consciencia de la amplitud de los retos a los que se enfrentaban su compañeros judíos, sentía la carga de responsabilidad. “No podemos dejarlos ahora” protestó. “Fíjate cuánto trabajo por hacer hay que hacer aquí. Tenemos los medios para ayudar. No podemos dar la espalda a nuestra gente. De manera que enviaremos más dinero”. Su hermano replicó: “Sólo quiero sacarte de aquí.”
Pero Nathan sentía que, simplemente, no era suficiente. Sentía que los judíos que vivían bajo duras circunstancias en Palestina requerían la presencia del hermano entre ellos: su iniciativa, su liderazgo, y sus ideas. Isidor no estaba de acuerdo. Ambos siguieron discutiendo y, finalmente, Isidor dijo: “Si insistes, te quedas aquí. Ida y yo regresamos a Estados Unidos, de donde somos.”
Ambos se separaron. Isidor y su esposa regresaron a Europa, mientras Nathan y su esposa se quedaron en Palestina, viajando a lo largo del país y contribuyendo con inmensas sumas de dinero para el establecimiento de la educación, la salud y programas de bienestar social en beneficio de los necesitados.

Palestina en 1912

Nathan financió igualmente la creación de una ciudad totalmente nueva en las costas del Mediterráneo. Y puesto que su nombre en hebreo era Nathan, y él era el principal donante, los fundadores le dieron su nombre, llamándola: Natanya.
Mientras tanto, de nuevo en Europa, Isidor Strauss se preparaba para regresar por barco a los Estados Unidos a bordo de un buque transatlántico y también había hecho reservaciones para su hermano Nathan y su esposa. “Tienes que irte de Palestina YA”, le envió un telegrama urgente a su hermano. “Tengo reservaciones para ti y si no llegas pronto, perderás el barco.”

Natanya hoy

Pero Nathan demoró. Había tanto trabajo por hacer que esperó hasta el último momento para lograr la conexión. Cuando llegó a Londres, era el 12 de abril y el buque ya había zarpado de Southampton con Isidor e Ida Straus a bordo.
Nathan lamentó el hecho de haber “perdido el barco”. Pero no se trataba de un viaje ordinario, no eran un crucero común, se trataba del muy celebrado primer viaje del barco más famosos del siglo: el Titanic.
Nathan Straus, duramente golpeado y en profundo duelo por su hermano y su cuñada, no podía sacarse de la mente que había tenido una cita con la Historia. El hecho de saber que había evitado la muerte permeó en su consciencia por el resto de su vida, hasta su muerte en 1931. Siguió con sus actividades filantrópicas con una intensidad sin rivales en su época.
Hoy en día, Natanya es una ciudad vacacional espectacular de 200.000 habitantes y con las sedes principales del pujante comercio de diamantes de Israel. Y casi en cada rincón de la ciudad, hay un leve recuerdo de la generosidad de Nathan Strauss, de su humanidad y del amor por su pueblo.

 Otto Frank
Ana Frank

Su legado sobrevive
El hijo de Nathan (Nathan Jr., 1889-1961) estudió en la Universidad de Princeton, llegó a la Universidad de Heidelberg en 1908, donde conoció a un joven estudiante de arte llamado Otto Frank. Otto aceptó un trabajo en Macy’s con Nathan Straus Jr, y en él se enamoró de Nueva York y su encanto. Pero en 1909 el padre de Otto murió y regresó a Alemania donde luchó en la Primera Guerra Mundial y llegó a vivir el momento en que él y su familia tuvieron que irse de Alemania debido al antisemitismo. Una de las hijas de Otto era Anne Frank.

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