sábado, 28 de febrero de 2015

Un elogio a la tolerancia por Sergio Pitol

“Y del instinto, que es un misterio, me permito saltar al tema de la tolerancia, que es obra de la voluntad. No hay virtud humana más admirable. Implica el reconocimiento a los demás: otra forma de conocerse a uno mismo. Una virtud extraordinaria, dice E. M. Forster, aunque no exaltante. No hay himnos a la tolerancia como los hay, en abundancia, al amor. Carece de poemas y esculturas que la magnifiquen, es una virtud que requiere un esfuerzo y una vigilancia constantes. No tiene prestigio popular (…) Hay que volver al siglo XVIII, a Voltaire, a Diderot, a los enciclopedistas, para encontrar el vigor del término. En nuestro siglo, Bajtín es uno de sus paladines: su noción de dialoguismo posibilita atender voces distintas y aun opuestas con igual atención. “Sólo dañamos a los demás cuando somos incapaces de imaginarlos”, escribe Carlos Fuentes. “La democracia política y la convivencia civilizada entre los hombres exigen la tolerancia y la aceptación de valores e ideas distintos a los nuestros”, dice Octavio Paz.

Hay una definición del hombre civilizado hecha por Norberto Bobbio que encarna el concepto de tolerancia como acción cotidiana, un ejercicio en activo: “Un hombre civilizado es aquel no entabla relaciones con los otros sólo para poder competir con ellos, superarlos y, finalmente, vencerlos. Le es totalmente ajeno al espíritu de competencia, rivalidad, y por consiguiente, el deseo de obtener frente al otro una victoria. Por lo mismo, en la lucha por la vida lleva siempre las de perder […] Al hombre civilizado le gustaría vivir en un mundo donde no existieran vencedores ni vencidos, donde no se diera una lucha por la primacía, por el poder, por las riquezas y donde, por lo mismo, no existieran condiciones que permitan dividir a la gente en vendedores y en vencidos”. Hay algo enorme en esas palabras”.


©Sergio Pitol, “Todo está en todas las cosas”, en: El arte de la fuga (Era, 1996)

domingo, 8 de febrero de 2015

Concierto In memoriam 2015: un recuerdo imperecedero, por Carlos Armando Figueredo



Ayer domingo, 1º de febrero de 2015, tuvo lugar en el teatro del Colegio María Auxiliadora el concierto In memoriam que todos los años ofrece Espacio Anna Frank con motivo del Día Internacional de Conmemoración Anual en Memoria de las Víctimas del Holocausto. El 27 de enero fue la fecha establecida por la Asamblea General de las Naciones Unidas para esa jornada de recuerdo y reflexión, a propósito de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz.

Si hay algo que puede decirse de este Concierto In memoriam (que en 2015 coincide con el 70º aniversario de la liberación de Auschwitz) es que permanecerá grabado en la memoria de las más de 1.100 personas que tuvimos la suerte de presenciarlo. En efecto, se trata del éxito más rotundo logrado a la fecha por Espacio Anna Frank en materia de organización de eventos. No podía ser de otra manera: contó con la entusiasta participación de renombrados compositores y artistas venezolanos, con el apoyo de la Orquesta Sinfónica de Venezuela bajo la dirección del maestro Alfredo Rugeles. Los compositores cuyas obras se estrenaron no titubearon cuando, el año pasado, se les pidió que compusieran obras sinfónicas para honrar a las víctimas del Holocausto.

La orquesta interpretó las siguientes obras:

1) De Icli Zitella (nacido en Caracas en 1966), “Shuvá Adonai et Shevitenu” (Haz retornar, Adonai a tus cautivos), obra inspirada en el Salmo 126. Se trata de una pieza digna de la mejor música clásica moderna venezolana. Dice el propio Zitella en el folleto del programa del concierto: “Como la melodía es un poderoso elemento de continuidad y de ‘sentido’ en la música, esta obra trata de evitarla. Con todo, hay un pasaje en que los cornos dibujan una melodía larga e irregular, como el recuerdo de una vida dichosa anterior a la desgracia del exterminio…”

2) Alfredo Rugeles dirigió la interpretación de su obra “Oración para clamar por los oprimidos”, para orquesta y mezzosoprano, inspirada en el poema homónimo escrito por su padre, Manuel Felipe Rugeles (1903-1959); a mi juicio, una de las grandes obras de la poesía venezolana de todos los tiempos. En palabras de Rugeles, la obra “fue escrita en 1989 para un ensamble mixto de cámara que incluye flauta, oboe, mezzosoprano, arpa, sintetizador, contrabajo y una batería electrónica”, y añade que “a raíz del encargo de Espacio Anna Frank con motivo de Concierto In memoriam para conmemorar los 70 años de la liberación de Auschwitz y el fin del Holocausto, decidí realizar una versión para voz y orquesta, enriqueciendo así su contenido a través de la brillante paleta orquestal”. Sin duda lo logró, como pudo comprobarse en la brillante ejecución de la orquesta y la bella voz de la mezzosoprano Jessica Colmenares Cedeño.

Como dato curioso tenemos que el poema de Manuel Felipe Rugeles fue escrito en 1939, cuando se iniciaba la Segunda Guerra Mundial, con la invasión de Polonia por los nazis; en cierto modo, este fue un presagio de los horrores que iban a ocurrir hasta 1945. Ello se hace patente en estrofas del poema, incluidas en la obra sinfónica y cantadas por la mezzosoprano, como “¡Oh! Ciudad de la sangre, con mariposas negras y pájaros de incendio en el crepúsculo” y “¡Oh! Ciudad de la sangre, con voces rotas de clarines y banderas desgarradas”.

3) En tercer lugar se interpretó el “Kaddish”, de las “Dos melodías Hebraicas”, de Maurice Ravel, escritas en 1914. La escuchamos en versión para violín solo y cuerdas, con excelente arreglo de D. Jonstone e interpretación de Dmitri Pylenkov, violinista ruso radicado en Venezuela. Tal como el presagio de la Segunda Guerra Mundial en el poema de Manuel Felipe Rugeles, este Kaddish o “Canto a los muertos”, de Ravel, fue premonitorio de los millones de muertes que iban a ocurrir durante la Primera Guerra Mundial.

En la segunda parte del concierto tuvimos la suerte de oír el estreno de dos grandes obras de compositores venezolanos contemporáneos.

En primer lugar, Agujeros en el alma, de Ricardo Teruel, obra escrita en 2014, por encargo de Espacio Anna Frank, para orquesta y sonidos grabados. Esta pieza logra incorporar a su música de profundos sentimientos –inspirados en los horrores del Holocausto– sonidos que nos hacen recordar la tragedia: ruidos de cristales rotos, de golpes y maltratos, de miedo. Es, como dice el autor, “un homenaje a la dignidad de la víctimas y sobrevivientes y a la cultura y el pensamiento judíos, profundamente humanistas”. Llama la atención el sonido de un shofar, interpretado por un rabino desde una de las filas de la audiencia.

La mañana del domingo, pocas horas antes del inicio del concierto, tuve la oportunidad de ser entrevistado en el programa Entre Noticias, de Globovisión, junto a Ricardo Teruel. Mientras conversábamos, Teruel me comentó –aludiendo a su obra– que horrores como los del Holocausto abrían en el alma de los seres humanos agujeros que nunca se podían cerrar. Tal vez no conviene que se cierren y es preferible que permanezcan entreabiertos, para que las generaciones venideras no olviden esa historia del horror, de modo que nunca se repita.

Concluyó el concierto con la obra “In memoriam”, de la afamada compositora y profesora de música Diana Arismendi, para narrador, soprano y orquesta escrita en el 2014, con tres movimientos: “Cámara oscura”, “Sacrificio por fuego” y “Nosotros los salvados”.

El canto y las palabras de la soprano Sara Catarine, así como la narración de Luigi Sciamanna contribuyen a resaltar el efecto –según la compositora– de pesadilla, tal como en las palabras de Anna Frank: “Me estremezco al recordar el rumor sordo y lejano que marcó para nosotros el comienzo de esta destrucción”. Continúa Arismendi, en referencia al segundo movimiento como alusión al Holocausto, para lo cual cita las palabras de la poeta argentina Beatriz Iriart: “Yo estuve en Auschwitz. Yo parí hijos de amargura, dolor y espanto”. “Sacrificio por fuego” es, según su autora, “un canto a la maternidad, un grito de esperanza a la vida y una súplica confiada a Dios ‘Ten piedad de mí, Señor’”, palabras estas que el narrador repite en varios idiomas. El último movimiento, “Nosotros los salvados”, toma su título de un poemario de Jacqueline Goldberg, para evocar los nombres de algunos sobrevivientes del Holocausto, cuyas fotos se van mostrando en las pantallas colocadas a los lados del escenario.

Pocas veces, en los numerosos conciertos a los que he asistido, pude observar como el domingo los interminables aplausos, sentidos, verdaderos y no de seguimiento al impulso de “claques”. El concierto del domingo tuvo al público embelesado con las obras, la orquesta, el director, los solistas y el narrador. Fueron también muy largos los aplausos a la intervención del representante de la Embajada de Alemania, el Primer Secretario Moritz Jacobshagen, quien habló en lugar del Embajador J. Lindner (ausente, en esta ocasión, por estar dedicado a coordinar desde Alemania el programa de ayuda contra el ébola). El joven diplomático conmovió a la audiencia al expresar con toda objetividad, honestidad y franqueza lo que piensan los alemanes de hoy acerca de los horrores del nazismo, en particular, las segundas y terceras generaciones posteriores a 1945.

Este concierto debería repetirse en otras salas grandes del país y, ¿por qué no?, incluso en Berlín. Fue un In memoriam que quedará para siempre en nuestro recuerdo.

viernes, 16 de enero de 2015

In memoriam 2015: Cuatro compositores venezolanos rinden homenaje a las víctimas del Holocausto



El próximo domingo 1º de febrero se realizará el concierto In memoriam, que anualmente organiza Espacio Anna Frank con motivo del Día Internacional de la Conmemoración Anual en Memoria de las Víctimas del Holocausto, cuya significación este año cobra singular relevancia por cumplirse 70 años de la Liberación del campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau.

En esta oportunidad, Espacio Anna Frank convocó a un selecto grupo de compositores venezolanos: Alfredo Rugeles, Diana Arismendi, Ricardo Teruel e Icli Zitella. Estos reconocidos músicos crearon cuatro obras para tan especial ocasión, las cuales serán interpretadas por la Orquesta Sinfónica de Venezuela (OSV), bajo la dirección del maestro Rugeles.

Estas obras inéditas conjugan las sonoridades habituales de la orquesta sinfónica con recursos tecnológicos, instrumentos no tradicionales como el Shofar y las voces de solistas; todo lo cual, sin duda, sorprenderá al público asistente por su calidad y novedad.

Los asistentes al concierto presenciarán entonces el estreno mundial de Oración para clamar por los oprimidos, para orquesta y mezzosoprano, de Alfredo Rugeles; In memoriam, para soprano, narrador y orquesta sinfónica, de Diana Arismendi; Agujeros en el alma (2014), para orquesta sinfónica y sonidos grabados, de Ricardo Teruel; y Shuvá Adonai et shevitenu, para orquesta sinfónica, de Icli Zitella. Como solistas invitados para esta ocasión figuran la soprano Sara Catarine, la mezzosoprano, Jessica Colmenares, el actor Luigi Sciamanna y el violinista Dmitri Pylenkov.

La cita es en el Teatro del Colegio María Auxiliadora, ubicado en la tercera avenida de Altamira, entre sexta y séptima transversal (diagonal al Altamira Tennis Club), a las 11 am. Como siempre, será un evento de entrada libre, y el público podrá retirar sus boletos a partir de las 9 am en la entrada del Teatro.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Coexistencia y diversidad: un apunte sobre el estilo en la naturaleza, a cargo del escritor modernista Manuel Díaz Rodríguez



“Ignoro si se elevarán alguna vez a la conciencia de su estilo, o si se elevarán apenas a una subconciencia más o menos oscura; pero sí sé que el pájaro, el árbol y todos los seres hallan también su estilo.

Hállanlo, y con divina ingenuidad lo expresan al hallarlo, el bucare, el mango y la palmera; y supongo que el bucare porque dé con su estilo no ha de creerse mejor o peor que los otro, ni tampoco ninguno de los otros debe creerse mejor o peor que el bucare. Cada uno da su expresión y estilo sin importársele nada de los demás: la palmera su euritmia y esbeltez que la hacen paradigma y blasón de arquitectura; el mango su follaje, sus hojas nuevecitas de leonado terciopelo, y su carga de frutos en que son claros nuncios de la miel todos los matices del verde, el gualda y el rosa; y por último, el bucare, aunque de cuerpo lleno de feos verrugones, irregular, inarmónico y desgarbado, no es menos que la palmera, y, aunque no críe fruto, no es menos que el mango, ni tampoco es más que ellos porque dé vida al café y el café nos la dé a nosotros, ni porque sus flores de púrpura lo vistan con rico paludamente como a u imperator cercado de sus legiones cuando se alza en el centro del cafetal, o abandonado más bien de las mismas cuando surge arrogante y solitario en el centro del barbecho. Y así como pasa con los árboles, pasa con los pájaros e insectos, con todos los seres minúsculos de gracia y armonía, que son y hacen en la naturaleza lo que son y hacen las palabras más puras en la lengua del hombre. El grillo tiene como el ruiseñor su expresión y su estilo. El uno tiene su violín, si el otro su flauta; y uno a otro no se envidian, aunque se bañen y den serenata los dos en el mismo claro de luna. El grillo no estorba al ruiseñor, ni el son de su violín estridente cubre aquella voz como de flauta que estuviera encantada en la copa del sauce, del ciprés o la encina”.

Manuel Díaz Rodríguez, Camino de perfección (1911)

sábado, 29 de noviembre de 2014

“Más grandes que las piedras” el libro que muestra lo mejor de los venezolanos



“Tranquila, Valentina, que juntos somos más grandes que las piedras”, le dice Carmen –uno de los personajes centrales del libro de historia ilustrada Más grandes que las piedras– a su nieta, en referencia a la superioridad que sentimientos y valores como la fe, la unidad, la solidaridad y un deseo inquebrantable por vivir, tienen sobre la tragedia, el miedo y la fragilidad del ser humano ante fuerzas imponentes como las de la naturaleza.

El fragmento es parte de la más reciente publicación de la organización sin fines de lucro Espacio Anna Frank, el segundo volumen de la serie “El país de los brazos abiertos”, presentado el pasado 27 de noviembre, en el Centro San Ignacio, en alianza con la librería Tecni-Ciencia. Se trata de un relato de ficción elaborado en formato de cómic y basado en testimonios reales sobre el más grave desastre natural del que se tiene memoria en el país, conocido como el “deslave de Vargas” (1999).

Durante un acto conducido por Carol Ramírez G., Directora Ejecutiva de la ONG, la presentación del libro fue efectuada por la periodista y testigo presencial del suceso, Yelitza Linares, quien a través de una emotiva crónica puso de manifiesto las razones por las cuales Macuto, su hogar natal, seguía siendo “el mejor lugar del mundo para vivir”, y por qué sigue creyendo en aquellos luchadores –muchos de ellos, orgullosos guaireños de nacimiento, y otros, guaireños por elección personal– que reconstruyeron el estado luego de aquel aciago momento y que siguen, día a día, luchando por reconstruir sus vidas. “Hoy no sólo creo en la fuerza de la naturaleza y de la fe. Creo en la fuerza del ser humano, en su capacidad para transformarse, para aprender de los fracasos, sortear obstáculos y burlar los controles del poder”, enfatizó Linares.

Más grandes que las piedras cuenta con textos de la periodista Nahir Márquez, guión del escritor Jaime Barres e ilustraciones y diseño del conocido caricaturista Eduardo “EDO” Sanabria. Contó con la coordinación editorial de la arquitecto Ilana Beker, vicepresidenta de la organización.

Miembros de la Junta Directiva, aliados y amigos de Espacio Anna Frank compartieron una grata velada junto a sobrevivientes de la tragedia, rescatistas e importantes representantes de la vida cultural y académica del estado costero.

Inicialmente, el libro podrá ser adquirido en las tiendas Tecni-Ciencia y la sede de Espacio Anna Frank. Posteriormente, será distribuido en la red de librerías que habitualmente ofrece al público los distintos títulos editados por la asociación civil.

El costo de la versión tapa dura es de Bs. 1.600 y tapa blanda, Bs. 800

Para ver las fotos del evento, los invitamos a ingresar a la galería de Facebook a través de este enlace:
https://www.facebook.com/media/set/?set=a.777953152272513.1073741846.162111843856650&type=3&uploaded=21

CRG
DEEAF

martes, 4 de noviembre de 2014

“El Show de Emilio Lovera” hizo reír a los colaboradores de Espacio Anna Frank


Ilana Beker, vicepresidenta de EAF, ofreció un discurso de bienvenida y agradecimiento a todos los asistentes a esta función especial de El Show de Emilio Lovera


Un numeroso grupo de amigos de la Organización sin fines de lucro, Espacio Anna Frank (EAF), se reunió el miércoles 29 de octubre en el Teatro Trasnocho, en el centro cultural homónimo, ubicado en el Centro Comercial Paseo Las Mercedes, para disfrutar del monólogo del reconocido humorista venezolano, Emilio Lovera, organizado por dicha ONG.

Destacadas imitaciones de artistas locales e internacionales, junto a alegres bromas sobre la cultura del venezolano, fungieron de risoterapia en una sesión que se extendió más de una hora y media y fue la delicia de los asistentes.

Al inicio, la Vicepresidenta de EAF ofreció un discurso de bienvenida y agradecimiento a los asistentes, en el cual describió brevemente, las principales actividades realizadas por la asociación civil, no sin dejar de ensalzar la valentía moral mostrada por los humoristas venezolanos, quienes a través de la comicidad, ponen en evidencia grandes realidades de la vida actual del venezolano.

También aprovechó la oportunidad para anunciar la próxima presentación de la más reciente publicación de Espacio Anna Frank, el libro de historia ilustrada: Más Grandes que las Piedras, prevista para noviembre de este año, e invitó al Concierto In Memoriam 2015, a realizarse en febrero venidero en el marco de la conmemoración de los 70 años de la Liberación de Auschwitz, el más grande y letal campo de concentración que operó durante el Holocausto.

Esta es la segunda ocasión en la que la ONG ofrece a su público la oportunidad de disfrutar de un espectáculo de esta naturaleza, luego que el año pasado, se presentara Sit Down, performance protagonizado por el humorista Laureano Márquez.

domingo, 21 de septiembre de 2014

Acto de Premiación del V Salón Nacional de la Coexistencia - Categoría Diseño Gráfico 2014


Los galardonados (de izq. a der.): Gian Villarreal, Arturo Berríos, Albert Peña, Javier Linares, Luis Albornoz, Ángel Ochoa, Wilmar Palmieri

En el marco de “Septiembre, mes de la Coexistencia”, el jueves 18 de septiembre, a las 5.30 pm, en el nivel C2 Puente del Centro Comercial Millennium Mall, Espacio Anna Frank y dicho Centro Comercial, abrieron al público la exposición de los carteles ganadores del Concurso Salón Nacional de la Coexistencia, Categoría Diseño Gráfico 2014, “Coexistencia en Infancia”, evento cultural, educativo y artístico, que pretende amalgamar distintas visiones para expresar la unificación de las diferencias.

Ese mismo día, se llevó a cabo la premiación de dicho concurso, a la cual asistieron los ganadores de la V edición 2014, junto a un nutrido público.

En el Nivel C2 Puente, expuestos en un original e impactante formato digital, se encontrarán expuestos en grandes pantallas de plasma y hasta el 15 de octubre de 2014, los nueve (9) carteles ganadores de este importante evento anual. Los mismos han sido creados por jóvenes venezolanos, estudiantes y profesionales del diseño gráfico, provenientes de diversas regiones del país, quienes con sus imágenes pretenden promover la coexistencia a nivel nacional, inspirar a la reflexión, a la toma de conciencia y a la difusión de valores humanos que nos puedan llevar a reflexionar sobre el respeto a nuestros semejantes.

Albert Peña, como Premio Único, Wilmar Alberto Palmieri, ganador de una mención especial en el área de Dibujo, Javier Linares, merecedor de una Mención por su Aporte Contextual, Gian Villarreal, Alejandra Panza, Luis Albornoz, Arturo Berríos, Ángel Ochoa y Luis Ortega Arencibia, estuvieron presentes para recibir su merecido reconocimiento y compartir animadamente con el público presente.

Los carteles ganadores, se expondrán durante los meses de septiembre y octubre en las instalaciones del Centro Comercial Millennium Mall, Museo de la Estampa y del Diseño Carlos Cruz Diez y Banco del Libro. La exposición del Millennium Mall ya abrió sus puertas el 18 de septiembre, la inauguración en el Museo Cruz Diez tendrá lugar el 16 de octubre y el Banco del libro exhibirá la muestra a partir del 23 de octubre.

Podrán ver el álbum de imágenes del evento haciendo clic AQUÍ