domingo, 24 de mayo de 2015

La sexta edición del Salón Nacional de la Coexistencia abre su convocatoria

Por sexto año consecutivo, la organización sin fines de lucro Espacio Anna Frank abrirá la convocatoria al concurso Salón Nacional de la Coexistencia, Categoría Diseño Gráfico, 2015, del jueves 21 de mayo al 28 de junio de 2015.

Coexistencia y reconocimiento del otro son los temas sobre los que los participantes deberán desarrollar su cartel. “Nos reconocemos cuando nos relacionamos y nos relacionamos porque nos reconocemos. Reconocerse es ese importante encuentro que nos revela no solo la importancia del otro, sino nuestra propia identidad”, enfatizó Ilana Beker, vocera y Vicepresidenta de la organización, para describir cómo los conceptos de coexistencia y reconocimiento se entrelazan a fin de posibilitar auténticas relaciones humanas.

El Salón Nacional de la Coexistencia, Categoría Diseño Gráfico es una iniciativa de carácter cultural-educativo que desde 2010 promueve el diseño de carteles, cuya temática gira en torno a la coexistencia. Se promueve la creación de propuestas gráficas que propicien la reflexión y la toma de conciencia, y que sean difusoras de valores humanos positivos, con foco en el respeto al otro.

Cada año, luego de los períodos de recepción y publicación del veredicto del jurado, los carteles ganadores son expuestos en lugares de acceso público gratuito en diversos lugares en Caracas y otras ciudades del país.

La convocatoria está abierta a venezolanos, estudiantes y profesionales del diseño gráfico, independientemente de su lugar de residencia. Se puede participar individualmente o en grupo. A continuación, el calendario de eventos del concurso:

Inicio
21 de mayo de 2015

Fecha límite de entrega
28 de junio de 2015

Publicación de veredicto en Internet
23 de julio de 2015 en www.espacioannafrank.org

Exposición
Septiembre de 2015/ Mes de la Coexistencia

Para mayor información, las bases del concurso están disponibles en la página web de la organización www.espacioannafrank.org. Adicionalmente, durante toda la campaña habrá información alusiva en las redes sociales de la ONG.

¡Participa!

miércoles, 20 de mayo de 2015

Sobre el deber de la memoria


"El deber de la memoria es el deber de los descendientes y tiene dos aspectos: el recuerdo y la vigilancia. La vigilancia es la actualización del recuerdo, el esfuerzo por imaginar en el presente lo que podría semejarse al pasado, o mejor (pero sólo los supervivientes podrían hacerlo y son cada vez más numerosos) por recordar el pasado como un presente, volver a él para reencontrar en las banalidades de la mediocridad ordinaria la forma horrible de lo innombrable".

©Marc Augé, Las formas del olvido (Gedisa, 1998).

martes, 12 de mayo de 2015

El Servicio Comunitario de EAF exhibe sus logros




La tarde de este martes 12 de mayo, nuestros estudiantes del Servicio Comunitario de la Universidad Monteávila mostraron su trabajo en Espacio Anna Frank en el marco de la “Semana de la Solidaridad y el compromiso social”, organizado por el Departamento del Servicio Comunitario de la UMA. Gracias a Roxymarg, Daniela, Bryan y Vanessa, cuyo aporte nos ayuda a lograr nuestros objetivos. ‪#‎ServicioComunitarioEAF‬

lunes, 11 de mayo de 2015

Espacio Anna Frank participó en el programa “El Concejo va a la escuela”


Por solicitud y acuerdo con el Concejo Municipal de Libertador, Espacio Anna Frank acompañó la sesión del pasado jueves 7 de mayo del programa “El Concejo va a la escuela”, cuyo propósito es la formación de docentes adscritos a esta entidad, en materia deDerechos Humanos, Protección del Niño, Niña y Adolescente y Derechos del Niño. La jornada tuvo lugar en el auditorio del Colegio de Ingenieros de Caracas, adonde concurrieron 120 docentes de 30 escuelas del municipio, convocados por el concejal Fernando Albán y el coordinador Franklin Colletti.

El profesor Luis Jiménez, coordinador del área educativa y representante de Espacio Anna Frank en este evento, mostró un esquema general sobre las líneas de acción de la organización ante la comunidad y los docentes. Presentó el programa “Diez herramientas para la coexistencia en el aula”, con detalles sobre su estrategia y actividades sugeridas, para luego ofrecer ejemplos mediante un video editado de la película Después de Lucía y otro titulado Todo niño merece un campeón, sobre el cual se plantearon dilemas para la reflexión. Como cierre, Espacio Anna Frank ofreció acompañamiento para esta y otras dinámicas relacionadas.





Más grandes que las piedras halla nuevos lectores en el Club Puerto Azul


El pasado sábado 2 de mayo, en la recepción central del Club Puerto Azul (Naiguatá, estado Vargas), se presentó el libro de historia ilustrada Más grandes que las piedras, la más reciente publicación de Espacio Anna Frank. Este título es el segundo volumen de la serie “El país de los brazos abiertos” y aborda –mediante un relato de ficción– el deslave de Vargas, ocurrido en 1999.

Un cuantioso número de socios acudió al llamado que hicieran la Organización de Desarrollo Social y el conocido centro de esparcimiento, para dar a conocer esta obra. Basada en testimonios y hechos reales, Más grandes que las piedras cuenta algunos episodios que revelan la estatura moral y la solidaridad de los venezolanos durante la “Tragedia de Vargas”, como también se conoce al más grave desastre natural ocurrido en el país durante el siglo XX.

Para muchas de estas personas –incluidos socios y empleados–, el deslave no fue un hecho lejano. El sesenta por ciento de las instalaciones de Puerto Azul quedó sepultado bajo el lodo, llevando a muchos a decirse: “¿Qué vamos a hacer? Esto es irrecuperable”, tal como lo rememoró durante su intervención Francisco Rodríguez, trabajador del club desde hace 33 años, testigo presencial de la catástrofe y actual Gerente de Atención a Socios. Con la voz cargada de emoción, Rodríguez recordó su respuesta de entonces: “Puerto Azul está herido, pero no está muerto (…) Puerto Azul seguirá vivo, mientras nosotros estemos unidos”.

No fue solo el vínculo que el destino tejiera entre la tragedia y la comunidad del Club lo que motivó a sus organizadores a presentar este título en Puerto Azul. Según Ilana Beker, Vicepresidente de Espacio Anna Frank, hubo otra razón de peso: “El Club Puerto Azul es un lugar en el que desde la niñez, aprendimos a coexistir con personas provenientes de distintos países, credos, diferentes culturas, tendencias, edades y a disfrutar de la diversidad y compartir la alegría inmensa de vivir en un país que nos ha rodeado de tanta belleza y ha sido tradicionalmente tan generoso y hospitalario”.

Gabriela Iribarren, Walter Pacifici (Vicepresidente de la Junta Directiva del Club Puerto Azul, Jaime Barres, Liliane Borgman de Furgman, Raquel Hammer de Borgman, Jenny Hammer, ilana Beker, Vicepresidente de EAF y Raúl Cohén, Presidente de la Junta Directiva del Club Puerto Azul
Del mismo parecer es Liliane Borgman de Furgman, quien intervino durante el evento en representación de la familia Hammer, miembros fundadores del recinto y preciados colaboradores de la serie “El país de los brazos abiertos”: “La importancia de Más grandes que las piedras es que documenta en forma sencilla y directa, en formato comic, por un lado, una tragedia que enlutó al pueblo venezolano, pero que por el otro nos enseña que los venezolanos somos del tamaño del reto que se nos presenta y que siempre estamos para ayudar al prójimo; enseñanzas éstas que deben transmitirse para que los jóvenes venezolanos que hoy tienen 20 años o menos, los que no vivieron esta tragedia o eran muy pequeños, se sensibilicen, y así como lo hicieron sus padres, siempre tiendan esa mano de ayuda al prójimo”.

Importantes figuras del Club Puerto Azul, como el presidente de su actual Junta Directiva (2014-2016), Raúl Cohén, quisieron resaltar ese carácter abierto y diverso, pero al mismo tiempo cercano y familiar del centro. Cohén recordó que “Puerto Azul es una gran familia, ya no solo estamos los hijos de los inmigrantes, están mis nietos, que son los biznietos de los inmigrantes que vinieron a este país, aquí nos mezclamos todos, aquí soñamos todos y fuimos creando una gran familia”. El ingeniero también aprovechó la oportunidad para destacar la labor realizada por miembros fundadores de Espacio Anna Frank, como Marianne Kohn Beker, a quien describió como “un pilar dentro de la comunidad judía y la intelectualidad venezolana, generadora de opinión por muchos años, de eventos culturales y de alta solidaridad, como este”.

Por su parte, Asier Bilbao, presidente de la Junta Directiva del Club durante el lapso en el que aconteció el deslave (1997-2000), señaló: “Realmente avalo este libro y la forma como está representado lo que sucedió”. Bilbao fue objeto de un homenaje encabezado por Walter Pacifici (Vicepresidente del CPA) y Gabriela Iribarren. Sobre la ovación unánime que le acompañó mientras recibía la placa alusiva, declaró: “El aplauso es para ustedes, que creyeron en Puerto Azul”.

Más grandes que las piedras integra textos de la periodista Nahir Márquez, guión del escritor Jaime Barres e ilustraciones y diseño del conocido caricaturista Eduardo “EDO” Sanabria; y contó con la coordinación editorial de Ilana Beker. Puede ser adquirido en las librerías Tecni-Ciencia, Templo Interno y El Buscón y en la sede de Espacio Anna Frank. El costo de la versión tapa dura es de Bs. 1600, y el de la versión tapa blanda, Bs. 800.

Carol Ramírez G.
Directora Ejecutiva EAF

jueves, 12 de marzo de 2015

La mirada de las víctimas: doloroso celaje en una novela de Ana Teresa Torres



"Y es entonces cuando ocurre el error del aire. El error del aire es que siempre oculta la desaparición de alguien que ha sido erradicado. Entonces ellos preguntan: «¿Cuál error? Aquí hay sólo aire, transparencia». Lo transparente no puede ocultar lo opaco y un cuerpo es siempre opaco. Ellos no ven los cuerpos opacos, sólo ven el aire y por eso es necesario que nosotros, los testigos de los errores del siglo veinte, mantengamos en nuestros ojos la visión de todo lo opaco erradicado. Yo veo constantemente en mis ojos los ojos de tantos niños fotografiados en ellos, de los niños sobrevivientes que buscaban un lugar en el mundo, niños que llegan a lugares extraños, de ojos pálidos; niños asombrados, rotos, que escapan en larguísimos trenes y lejanos barcos; veo sus rodillas amoratadas y sus brazos abrigando el frío imposible, veo sus ojos desgarrados, que miran por última vez a otros ojos que también los miran por última vez. El mundo está lleno de últimas miradas, de un dolor de ojos de no verse más, de ojos que quieren verse, pero entre ellos hay casas que se derrumban, hay balas que silban, hay bombas que estallan, hay cuerpos que caen. Por eso es necesario, queridos amigos, que no olvidemos los ojos de Anna Frank, porque el horror de los ojos de Anna Frank es aún el horror ingenuo".


©Ana Teresa Torres, Vagas desapariciones (Alfa, 2011)

sábado, 28 de febrero de 2015

Un elogio a la tolerancia por Sergio Pitol

“Y del instinto, que es un misterio, me permito saltar al tema de la tolerancia, que es obra de la voluntad. No hay virtud humana más admirable. Implica el reconocimiento a los demás: otra forma de conocerse a uno mismo. Una virtud extraordinaria, dice E. M. Forster, aunque no exaltante. No hay himnos a la tolerancia como los hay, en abundancia, al amor. Carece de poemas y esculturas que la magnifiquen, es una virtud que requiere un esfuerzo y una vigilancia constantes. No tiene prestigio popular (…) Hay que volver al siglo XVIII, a Voltaire, a Diderot, a los enciclopedistas, para encontrar el vigor del término. En nuestro siglo, Bajtín es uno de sus paladines: su noción de dialoguismo posibilita atender voces distintas y aun opuestas con igual atención. “Sólo dañamos a los demás cuando somos incapaces de imaginarlos”, escribe Carlos Fuentes. “La democracia política y la convivencia civilizada entre los hombres exigen la tolerancia y la aceptación de valores e ideas distintos a los nuestros”, dice Octavio Paz.

Hay una definición del hombre civilizado hecha por Norberto Bobbio que encarna el concepto de tolerancia como acción cotidiana, un ejercicio en activo: “Un hombre civilizado es aquel no entabla relaciones con los otros sólo para poder competir con ellos, superarlos y, finalmente, vencerlos. Le es totalmente ajeno al espíritu de competencia, rivalidad, y por consiguiente, el deseo de obtener frente al otro una victoria. Por lo mismo, en la lucha por la vida lleva siempre las de perder […] Al hombre civilizado le gustaría vivir en un mundo donde no existieran vencedores ni vencidos, donde no se diera una lucha por la primacía, por el poder, por las riquezas y donde, por lo mismo, no existieran condiciones que permitan dividir a la gente en vendedores y en vencidos”. Hay algo enorme en esas palabras”.


©Sergio Pitol, “Todo está en todas las cosas”, en: El arte de la fuga (Era, 1996)