martes, 23 de agosto de 2016

Espacio Anna Frank premia a los ganadores del 7mo Salón Nacional de la Coexistencia


En el marco de la celebración del Mes de la Coexistencia, el miércoles 7 de septiembre se llevará a cabo la premiación de los ganadores del 7mo Salón Nacional de la Coexistencia “Diversidad, vivir en armonía”, en sus dos categorías: Diseño Gráfico y Fotografía. El acto se efectuará a las 4 pm, en el nivel C2 del Centro Comercial Millennium Mall.

La ocasión también será propicia para inaugurar la exposición de con las piezas ganadoras del concurso, un evento cultural, educativo y artístico que apunta al sano equilibrio entre los diferentes individuos y grupos, y a la coexistencia en Venezuela y en el mundo, para contribuir a su desarrollo y a lograr la paz.

Recordemos que, en la categoría Diseño Gráfico, fueron seleccionadas por el jurado las propuestas de Erlen Enrique Zerpa Aguilar, Héctor Paulo Do Nascimento López, Mirna Josefina Meneses Ramírez, Ricardo José Plaza Mejías y Rubén Darío Travieso Rodríguez; mientras que el premio único fue otorgado al cartel de Maribel Martínez Zambrano.

En la categoría Fotografía fueron seleccionados los trabajos de Arnaldo Enrique Utrera Morales, Gipsy Rangel Salas, Adrián Eloy Naranjo Mantilla, Jaime José Souquet Palma y Carlos Alberto Zerpa Guzmán; el premio único lo obtuvo Lourdes Coromoto Domínguez Marcano.

Los doce ganadores son jóvenes venezolanos, estudiantes y profesionales del diseño gráfico y la fotografía, quienes con sus imágenes pretenden promover la coexistencia, así como la concienciación y la difusión de valores humanos que nos lleven a reflexionar sobre el respeto a nuestros semejantes.

Los carteles ganadores permanecerán expuestos en las instalaciones del Millennium Mall durante septiembre. Se espera que en octubre sean presentados en el Museo de la Estampa y el Diseño Carlos Cruz-Diez y que en noviembre arriben a los espacios de PDVSA La Estancia.

lunes, 11 de julio de 2016

Diversidad: aprender a mirar lo humano



“Cuando más humanos nos hacemos, tanto más diferentes nos volvemos. Es como si, de golpe, los seres se multiplicaran por mil; porque un nombre colectivo, que antes valía para miles, se vuelve escaso para diez personas y se ve uno forzado a observar a cada una de manera individual. Imaginemos que en lugar de pueblos, naciones, familias y comunidades, tengamos un día personas, y, cuando ya no se pueda unir ni a tres bajo el mismo nombre, ¿no tendrá entonces el mundo que hacerse más grande?”.

©Rainer Maria Rilke, Diarios de juventud (Pre-Textos, 2000)

jueves, 7 de julio de 2016

Los justos en el conflicto armado colombiano




Sobre las laderas del Monte del Recuerdo en Jerusalén el Yad Vashem, centro mundial de conmemoración del Holocausto, ofrece un espacio para venerar la memoria de 6 millones de judíos asesinados durante la Shoá, pero también de aquellos no judíos que arriesgaron sus vidas para salvar las vidas de tantos judíos. A estos “Justos entre las Naciones” provenientes de 52 países, el Estado de Israel les ha dedicado un jardín, sembrando miles de árboles en su memoria y erigiendo muros memoriales que exhiben sus nombres. Hasta finales de 2015 se han reconocidos 26,120 justos.

Unos de ellos son más conocidos. Steven Spielberg, por ejemplo, ganó siete Óscares contándonos la historia de Oskar Schindler, comerciante alemán en Cracovia, Polonia, quien salvó la vida de 1.200 judíos en una audaz operación de rescate. Gino Bartali, por su parte, uno de los más grandes ciclistas en la historia deportiva italiana, fue mensajero de la resistencia durante la ocupación nazi de Italia y escondió en el manubrio y en la silla de su bicicleta documentos falsos que sirvieron para permitir la fuga de judíos de la persecución nazi-fascista.

Otros “Justos” son prácticamente desconocidos: Karolina Kmita, polaca, escondió a dos niñas judías abandonadas en un bosque y continuó a visitarlas en las noches, no obstante las nevadas, trayéndoles comida, ropa y consuelo. Olena Hryhoryshyn, una granjera ucraniana analfabeta, cuidó a una huérfana judía no obstante las amenazas de vecinos y conocidos y vagó con ella, protegiéndola de los nazis y de los miembros de la milicia ucraniana. Wilhelm Adalbert Hosenfeld, capitán de la Wehrmacht, ayudó al pianista judío Wladyslaw Szpilman a sobrevivir en la Varsovia de 1944 y el mayor Francis Edward Foley, oficial del Servicio de Inteligencia Británico, relajó las reglas consulares en la embajada británica en Berlín para ayudar a miles de familias judías a huir a Gran Bretaña.

Latinoamérica también tiene sus “Justos”. El salvadoreño José Arturo Castellanos, el ecuatoriano Manuel Antonio Muñoz, el peruano José María Barreto, y la brasilera Aracy Carvalho, expidieron desde sus respectivas embajadas y consulados visas y pasaportes a judíos salvándolos de los campos de concentración. Otros latinoamericanos, como la chilena María Edwards McClure, la cubana Amparo Otero, y el surinamés William Arnold Egger, escondieron a niños y familias judías corriendo graves riesgos para sus vidas y las de sus familias.

Ahora bien, Colombia ha tenido un conflicto armado interno que ha durado seis décadas y que ha dejado más de 6 millones de víctimas. La paz en Colombia exige que se honre la memoria no solamente de las víctimas, sino también de los justos que a lo largo del conflicto, llegaron a apartarse o a traicionar a sus propios grupos sociales u organizaciones, o simplemente dejaron unas cómodas prácticas de aquiescencia frente a la violencia a su alrededor y asumieron costos y riesgos personales para salvar vidas inocentes.

Hasta ahora Colombia no sabe ni ha contado la historia de sus justos. Necesitamos contar las historias de militares que se resistieron a ser cómplices en actos atroces, que se opusieron a ellos o que no se quedaron en silencio frente a ellos. Necesitamos saber de aquellos empresarios que le negaron el apoyo a paramilitares, aún si estaban siendo presionados, y que se interpusieron a las prácticas atroces de aquellos grupos para proteger a víctimas inocentes. Necesitamos conocer las historias de miembros de grupos al margen de la ley, paramilitares o guerrilleros, que puedan haberse negado a ejecutar órdenes atroces o que hayan tomado papel para evitar daños a inocentes. Necesitamos contar las historias de aquellos militantes de partidos políticos que se negaron a la ambigüedad cómplice o cómoda frente a la violencia, que se resistieron a las prácticas de combinación de las formas de lucha y que fueron por eso marginalizados o asesinados por las alas militares de sus mismas organizaciones. En fin, necesitamos recordar a todos aquellos que, desde el Estado, desde los grupos al margen de la ley, desde el sector privado, desde la sociedad civil, o simplemente desde la ciudadanía, decidieron en algún momento romper el círculo de la violencia.

La paz en Colombia necesita de la inspiración de estas historias. En una Colombia dividida y polarizada, en la cual actores de todos los lados del espectro político tendrán la tentación de creer que en política lo único que cuenta es ganar, y no ganar bien, necesitaremos cultivar el coraje entre la ciudadanía de decirnos las cosas con franqueza y de defender principios y garantías, aún cuando eso desata linchamientos o manipulaciones maliciosas por parte de quienes invocan principios y garantías a la carta solamente cuando les conviene a su bando.

El ejemplo de los justos en el conflicto armado colombiano, ciudadanos que se arriesgaron para no ser cómplices de la violencia y que pagaron por eso en carne propia, permitirá iluminar el sendero en el cual los constructores de paz podrán caminar en los próximos años en Colombia en un contexto en el cual no siempre quienes invocarán la palabra “paz” lo harán a beneficio de todos. Ojala la fuerza y la integridad de los justos alienten e inspiren a quienes intentarán hacer simplemente lo correcto.

©Carlo Tognato
Tomado de la página: La Silla Vacía (www.lasillavacía.com)

Estudiantes universitarios conocen el legado de sobrevivientes del Holocausto


Raquel Spira de Margulis dictando su charla a alumnos de la Escuela de Comunicación Social de la UCAB

Durante mayo y junio, en el marco de las cátedras Historia de la Cultura Occidental Siglos XX-XXI, Civilización Medieval, Derechos Humanos y Asilo y Refugio, más de 130 estudiantes de las universidades Católica Andrés Bello, Metropolitana y Santa María participaron en la charla “Trudy Spira: Una historia con nombre propio”, organizada por la ONG Espacio Anna Frank. En esta actividad, Raquel Spira de Margulis, la segunda de los dos hijos de la sobreviviente del Holocausto Trudy Spira, narra la historia de su madre y comparte el legado que le dejó a ella, a sus familiares y a todos quienes tuvieron la oportunidad de asistir a sus conferencias y escuchar su heroico testimonio como sobreviviente del mayor genocidio de la Historia.

La actividad también incluye una completa introducción que contextualiza los hechos históricos que devinieron en la Shoá, gracias a la participación de Ernesto Spira, el primer hijo de la señora Spira, quien es profesor de Historia Judaica. 

El Prof. Ernesto Spira durante su charla en la Universidad Santa María, ante más de 60 alumnos   

Trudy Mangel de Spira (Checoslovaquia, 1930 - Venezuela, 2014) estuvo en Auschwitz, entre 1944 y 1945, y vivió luego en varios países hasta que se radicó definitivamente en Venezuela, en 1955. Aquí rehizo su vida y se consagró como activa dirigente comunitaria y conferencista sobre la Shoá. Fue merecedora de diversos reconocimientos y, hasta su fallecimiento, destacado miembro de la directiva del capítulo venezolano del Comité Yad Vashem, institución oficial israelí constituida en memoria de las víctimas y dedicada a recopilar información para dar rostro e identidad a los más de seis millones de judíos asesinados durante el Holocausto. Spira también fue autora del libro autobiográfico Regreso a Auschwitz (2012).

La charla creada por su hija Raquel repasa datos biográficos, recrea algunas de las anécdotas más significativas que le contó sus madre y, sobre todo, se enfoca en mantener vivo un mensaje cargado de solidaridad y esperanza, en el que resaltan los hechos que ocasionaron que Spira fuese considerada por muchos como un modelo de vida, resiliencia y autosuperación.

El objetivo del programa radica en evitar que hechos como el Holocausto se repitan, a través de la formación y sensibilización del público en general para que no se subestimen los males que la intolerancia, el irrespeto al diferente y el totalitarismo, entre otros, pueden acarrearle al ser humano.

Espacio Anna Frank cuenta con otros programas en sintonía con esta finalidad: mantener vivo el mensaje de estos héroes anónimos. Basta solicitarlos para que sean presentados.

Carol Ramírez G.
Comunicaciones EAF

miércoles, 25 de mayo de 2016

El legado de un sobreviviente cautiva a jóvenes y niños en la IV Semana de Reflexión


​Casi doscientos estudiantes asistieron a la lectura dramatizada 

La inquietud moral y la necesidad de perpetuar el legado invaluable de los sobrevivientes del Holocausto compartiéndolo con las nuevas generaciones y el público en general son algunas de las razones que llevaron a la Organización sin fines de lucro Espacio Anna Frank a crear el Ciclo de lecturas dramatizadas Rastro de un sobreviviente judío. En este programa, jóvenes actores realizan la lectura dramatizada de los testimonios de personas que sobrevivieron al más grave atentado contra la Humanidad documentado hasta la fecha: el Holocausto.

En esta ocasión, el actor Nicolás Barreto dio voz a la experiencia del sobreviviente Hillo Ostfeld, como parte de las actividades llevadas a cabo en el marco de la Semana de Reflexión, iniciativa que desde hace cuatro años realizan anualmente Espacio Anna Frank y la Universidad de Carabobo.

​ilana Beker, VP de Espacio Anna Frank y Manuel Barreto,
Director de Relaciones Interinstitucionales de la Universidad
de Carabobo y miembro de nuestra Junta Directiva

Para presenciar la dramatización de este estremecedor testimonio acudieron a Lidotel Valencia casi doscientos alumnos de las unidades educativas Juan XXIII y San Valentín, ambas ubicadas en Valencia, así como sus docentes y representantes. La actividad generó profundas emociones en los asistentes, entre quienes se hallaban descendientes de sobrevivientes de este genocidio.

La programación de la IV Semana de la Reflexión se extenderá hasta el próximo domingo e incluye visitas guiadas a la exposición La guerra contra los judíos y la presentación de la cinta animada francesaPersépolis, basada en la novela homónima autobiográfica de la escritora iraní Marjane Satrapi, que narra la tragedia política acaecida en Irán. Vale resaltar que esta película forma de la programación de la Cinetertulia educativa ofrecida por Espacio Anna Frank.


​Alba Rondón (EAF), Nicolás Barreto (UCAB), Angélica Naressi (UC),
Carolina Koch (Lidotel Valencia), ilana Beker (EAF), María Blanca 

Rodríguez (UC), Vanesa Koch (Lidotel Valencia), Manuel Barrreto (UC) 
y Carol Ramírez G. (EAF)

​Alejandro Pomblas voluntario EAF y Carlos Pestana, Coordinador 
de Juventud EAF, guías de la exposición “La Guerra contra los Judíos”

La IV Semana de Reflexión, dirigida en principio a la población estudiantil de la universidad carabobeña, se ha extendido a instituciones de Educación Básica del estado y al público en general, con el objetivo de difundir valores y principios como el respeto a la diversidad, la solidaridad, el reconocimiento del otro y la valentía moral.

Comunicaciones EAF

jueves, 19 de mayo de 2016

La Semana de Reflexión llega a su IV edición



La Semana de la Reflexión, encuentro anual que desde 2012 organizan en conjunto la Dirección de Relaciones Interinstitucionales de la Universidad de Carabobo y la Organización sin fines de lucro, Espacio Anna Frank, arriba a su cuarta edición.

Dirigida, en principio, a la población estudiantil de la universidad carabobeña, la iniciativa se ha extendido a instituciones de Educación Básica del estado y al público en general, con el objetivo de difundir valores y principios como el respeto a la diversidad, la solidaridad, el reconocimiento del otro y la valentía moral.
Desde sus primeras ediciones, la actividad ha contado con la presentación de exposiciones itinerantes guiadas, testimonios de sobrevivientes del Holocausto y Cinetertulias Educativas, todos programas desarrollados por Espacio Anna Frank.

Entre los lugares en los que se han presentado las exposiciones figuran la Galería de Arte Braulio Salazar y el andén del Rectorado de la Universidad de Carabobo. Este año se sumará el Centro Cultural Eladio Alemán Sucre como epicentro expositivo de la experiencia y se contará con el apoyo de los hoteles Lidotel Hotel Boutique Valencia y Guaparo Inn.

Igualmente, en esta edición se presentará la exposición La guerra contra los judíos, creada luego de una rigurosa investigación documental para narrar todo el proceso histórico durante el cual fue posible el más grave atentado contra la humanidad: el Holocausto. La muestra, disponible en formato de pendones, contará con la guiatura de jóvenes que conforman el área juvenil de la ONG. También se contará con la lectura de testimonios de sobrevivientes y la presentación de películas que permitan reflexionar sobre los valores objetivos del programa. La entrada a todas las actividades es gratuita.


Comunicaciones Espacio Anna Frank